APOYO AL FESTIVAL ‘CORUÑA VISIBLE’
19 Nov 2011
“A mí me parece muy bien que cada cual haga con su vida lo que le dé la gana, pero no tengo por qué pagar con mis impuestos que los maricones anden por el cementerio moro dándose por el culo”. Bien. Entiendo que la frase no es la más fina, adecuada ni amable para dar comienzo al segundo post de la nueva etapa de Cantón Oscuro. Es más, es grosera, malsonante, soez, antipática y -sobre todo- cargada de un contenido equívoco que puede llevar a un montón de gente a pensar que cuando se subvenciona con dinero público algún tipo de actividad relacionada con cualquier iniciativa LGTB social, cultural o simplemente lúdica, independientemente de que esta sea promovida por grupos políticos, activistas organizados o simplemente particulares, lo que se está subvencionando es que “los maricones se den por el culo” (siempre he tenido dudas acerca de si la expresión correcta es “darse por culo” o “darse por el culo”, creo que varía por zonas…) Y no es así. Cuando alguna partida de dinero público o de la clase que sea se destina a alguno de los fines anteriormente citados, se supone que es para promover, publicitar, desarrollar y ayudar a que los derechos que toda persona LGTB posee ante la ley y la sociedad y que la Costitución de nuestro país ampara, no sean pisoteados por la intolerancia, la ignorancia o el uso político que de esa ignorancia hacen grupos afines al integrismo católico, al gusto por la normalización de actitudes fascistas ante las libertades individuales o simplemente personas que hacen de la homofobia una forma de vida.
Y para que la homofobia, germen de actitudes violentas, xenófobas y populistas no continúe tan comodamente instalada en nuestra vida cotidiana es preciso concienciar y dar voz a la vida, las actitudes, las muestras de afectividad y los modos de manifestarse LGTB. Eso se llama “VISIBILIDAD”. El hecho de que un concello como el coruñés disponga de partidas para llevar a cabo, por ejemplo, proyectos como el festival A Coruña Visible, nos sitúa a la vanguardia en lo que a normalización de nuestra presencia como coruñeses LGTB en la vida pública se refiere.
Pero si a esa visibilidad le cortamos las alas, le quitamos la voz y reducimos a la mitad la inversión municipal de forma que sea prácticamente imposible publicitarla, el resultado será que tal visibilidad dejará de existir. Y el trabajo de las personas que hacen posible el festival quedará reducido a un pequeño evento entre los amigos de siempre que carecerá de sentido, porque su fin es, precisamente, llevar nuestra realidad a la cotidianeidad de todos los que, a raíz de su desconocimiento, piensan que nuestra labor en la vida es “darnos por el culo en el cementerio moro”, por ejemplo. El evento quedará, como señalan los responsables del colectivo “7 Cores” relegado a la oscuridad de los armarios.
Y si tenemos en cuenta que la penosa frase que protagoniza este post fue pronunciada delante de mí en un club deportivo coruñés “de los de toda la vida” por una persona conocida a nivel deportivo y cultural ante otras “fuerzas vivas” de la city y de un montón de esos señores también CTV´s de siempre con moreno arrugado tipo Julio Iglesias y que tanta sospechosísima afición tienen por hablar de fútbol, sexo (batallitas en barras americanas) y toros mientras se afeitan todos juntos en pelotas, se dan palmaditas todos juntos en pelotas y no paran de automanosearse para evidenciar la exhibición de sus genitales todos juntos en pelotas, mientras ven los campeonatos del mundo de F1 en la pantalla del vestuario todos juntos en pelotas y tanto gustan de hablar de lo que los maricones hacen todos juntos en pelotas (en pelotas ellos, no los maricones)… Como decía, si esa frase fue pronunciada por gente que tiene a su cargo a jóvenes deportistas, a chavales que han de ser educados en la tolerancia, el respeto y el valor de las diferentes afectividades de cada uno, pues mal vamos. Y si restamos medios y posibilidades al hecho de hacernos visibles, pues iremos peor. Así que Cantón Oscuro se hará eco en este blog y en facebook de todo lo referente al festival A Coruña Visible. Dos recomendaciones: la muestra dedicada a Marcela y Elisa, las dos mujeres que consiguieron casarse allá por 1901 y constituyeron el primer matrimonio homosexual coruñés y que será inaugurada el martes a las 20 horas en el espacio cultural NORMAL de la UDC (antiguo magisterio); y Montgómery Clift también tendrá su sitio en el festival con una exposición y una obra de teatro en el centro cívico del Castrillón. Aparte de esto, el sábado 26 se recreará el enlace de las ya citadas Marcela y Elisa delante de la iglesia de San Jorge (esto no me lo pierdo ni aunque esté esperándome Montgómery Clift en el cementerio moro).
Ah, y para información de mucho lerdo ignorante que hay por ahí dejando muy claro que no es maricón mientras anda paseándose por el vestuario en pelotas, aclaro que cancanear en el cementerio moro es gratis. Es decir, lo se porque me lo han contado. Besos de FEDE.

