Archivo para Mayo, 2009

Cuando mi buen amigo BorjaMARI habla, los demás callamos y leemos (sobre todo si cuenta con pelos y señales la degustación del slip comestible que le regalé):

Vale, vale, aquí estoy. Supongo que en alguna ocasión te habré comentado que ya no soy ningún chaval, y cuando el fin de semana es agitado tardo unos cuantos días en recuperarme. Huelga decir que éste lo ha sido. Que lo haya sido por los gayumbos de chocolate ó no, te lo cuento más abajo. Por cierto, no estaban caducados. Entremos en materia. Me encantan los jueves porque, por diversas circunstancias, es el único día de la semana en que recojo todos los ejemplares de prensa gratuita que dan por la calle, y ello me ofrece la oportunidad de bucear bien buceado por toda la colección de perralladas amarillas de las que suelen hacer amplios titulares. Y como cuando hablamos de perralladas amarillas en la prensa, casi siempre nos encontramos con algún asunto mariconil visto y tratado desde los peores y más inícuos puntos de vista, procuro no descuidarme y que no se me escape nada que sea susceptible de ser comentado en éste tu entrañable rincón que ya está siendo un poco como mi casa (hijo, déjame que respire un poco, que con tanta loa he puesto la última coma hace 29 palabras).

Y me trago 3 ejemplares de prensa gratuíta y lo más marica que encuentro es la primera comunión de Victoria Federica de Marichalar. El porqué le encuentro el punto marica no me lo preguntes porque no lo sé (a ver si algún visitante del blog puede explicármelo, ¿será por el apellido?). En fin, la niña vestía, como manda la tradición, “un maravilloso vestido blanco de organza y jaretas”. Pues voy a tener que ir a clases particulares de pluma rosa y “couché” porque, evidentemente, no ignoro lo que es la organza, pero lo de las jaretas como que se me escapa, así que lanzo otro llamamiento a los amiguetes del blog a ver si alguno me lo aclara. Por cierto que el evento fue en la iglesia de San Pedro Mártir de Alcobendas. Y es que desde que Pe ha puesto de moda su pueblo, hasta la realeza acude allí para ponerse las jaretas. Yo conocí en ese lugar una disco medio de ambiente hace años que valía la pena por los alcobendeños guapotes que allí acudían (¿se dirá “alcobendeños”?). Ay, que recuerdos… (es que parte de mi corazón se quedó allí roto hace tiempo, pero esa es otra historia) (bueno, y él era torero).

Otra cosilla interesante que leo: Tiziano Ferro lanza nuevo disco con colaboraciones de Franco Battiato y Amaia Montero. Lo de la Montero no se cómo resultará, pero lo de Ferro-Battiato puede ser brutal. Esto lo comento más que nada porque el Ferro le mola a mi marido. Pero también leo que el cantante acaba de cumplir 29 años. Cariño: ¿no será ya un poquito mayor para ti? Para cuando vengas a casa a cenar ya tendré el disco, Cantón. Y te diré que mi cónyuge me ha enseñado a hacer unas croquetas de marisco de chuparse la minga, así como suena. O sea que eso, que a ver si organizo una cenita de croquetas con música de Tiziano. Lo de chuparse la minga será optativo y dependerá más que nada del tipo de invitados que tengamos.

Ahora ya sí que la prensa se queda sin temas interesantes. Aparte, por supuesto, claro está, de todas las fotos de Pep Guardiola que se amontonan hoy en todas partes. Hombres como éste son los que necesita este país, y no mariquitas. Porque me imagino que de todo un tricampeón azulgrana ni una sospecha, ¿no?; que ya he visto que me has medio vilipendiado al muchacho, Cantón… y delante de BorjaMARI nadie se mete con ningún supuesto armarizado, pobres, que ya bastante tienen con lo que tienen.

Ha llegado el momento, de acuerdo. Hablemos de sexo y de gayumbos comestibles.

Que detalle, Cantón. Pero que detalle el tuyo con el tanga comestible con sabor a chocolate. Y es que es lo que yo digo siempre: cuando en el sexo estás de vuelta de todo y tus contactos se limitan a tu marido y en casita, hay que ponerle a la coyunda un poquito de pimienta y cardamomo. Bien. Pues te voy a ser sincero: yo, cuando vi el adminículo fuera de la cajita, lo primero que pensé es que ni pajolera idea de cómo se podría poner aquello. Tardamos mi propio y yo un ratito en averiguarlo y bueno, bueno, bueno, te digo que NOS DIO UNA DE RISA QUE CREÍMOS QUE NOS HACÍAMOS PIS. Lo del pis, bueno, dí tú que también es que ya llevábamos unas cuantas birras. Y sí, tiene su gracia. Pero que lo que tiene de gracia le falta de morbo y de estética pues también es cierto. Así que nos planteamos lo del gayumbo comestible como el elemento lúdico de la fiesta y nos dispusimos a hacer uso del matrimonio. Como prolegómeno, dejamos los gayumbos un ratito en la nevera y nos fuimos a buscar la peli porno de rigor, que yo últimamente me he aficionado mucho y se lo recomiendo absolutamente a todo el mundo. EL PORNO ES ALTAMENTE RECOMENDABLE PARA LA SALUD DEL MATRIMONIO.

Llegamos al putivideoclub y claro, la discusión de rigor entre mi chico y yo. Él es fan de las pelis de CHI CHI LA RUE, chicos guapos aunque con cara de malos, sexo imaginativo y con el exterior de las gónadas inmaculadamente rasurado. A mi me van más las de CAZZO FILMS porque, básicamente, lo que me gustan son LOS HOMBRES. Como no nos poníamos de acuerdo, decidimos buscar algún nuevo punto de vista sexual cinematrográficamente hablando. Así que consideramos llevarnos algo de FALCON o de CORBIN FISHER. Cualquiera de las dos productoras vale la pena: morbo, morbo y más morbo. Pero cuando ya casi nos habíamos decidido, cayó en mis manos una peli de BERLIN PRIVATE y me faltó un suspiro para eyacular allí mismo, con lo cual hubimos de llevarnos una peli cada uno. Yo, la de BERLIN PRIVATE, tremenda. Una secuencia fantástica con un cockring precioso de esos que no soy capaz de encontrar en ningún sex shop de Coruña (por cierto, aviso para mi próximo cumple: colecciono cockrings). Las escenas de fistfucking me las salté (pero otro dia hablamos del tema). Mi señor (dicho así tiene un punto como de sadomaso ¿no?) acabó escogiendo una de CADINOT, llena de imberbes universitarios en pelotilla correteando y follando bucólicamente por los prados. Supongo que a él, mi peli de BERLIN PRIVATE le habrá horrorizado. Pero es que yo, sinceramente, intentar “ponerme” con una peli de CADINOT es como pretender hacerme una manola con las hermanas Gilda (he encontrado una tienda en pleno Chueca que tiene unos mantelitos, bandejas y juegos de café de las hermanas Gilda QUE-TE-MUE-RES).

Resumiendo, guapito de cara, que como de lo que se trataba era de ponerse contentos para hacérselo con el gayumbo alimenticio, pues contentos nos pusimos. Y contentos nos lo hicimos. Y fuimos felices y comimos gayumbos y nos partimos el culo con las risas. Y he dicho con las risas porque, sinceramente, de habérnoslo partido con otra(s) cosa(s)… ¿crees realmente que te lo iba a contar aquí, cariño?, ¿con tanta golfa como a tí te lee y con tanto hetero que se aburre y echa mano de tu locuaz pluma -y a saber de que más- para pasar el rato? Pues no, corasón, o al menos no hoy y de golpe y porrazo. Poquito a poco. Hoy nos ha llegado con toda la información que he dado sobre porno gay. Para el próximo día ya buscaremos otra guarrada.

Lo que no te he contado es si el gayumbo me lo puse yo y se lo comió mi marido o si fue al revés, pero eso lo dejo a tu imaginación. Piensa que incluso cabe la posibilidad de que no se lo pusiera ni mi marido ni yo, sino algún tercero… (¿te acuerdas, por cierto, de aquel chico extranjero al que querías invitar a una copa el otro día en el Alfaiate?) Yo que sé. Pero te prometo que la próxima vez que te escriba te lo revelo. Te lo juro por las jaretas de Victoria Federica. Ciaooo, amoree…!

Tres motivos para no perderse esta noche la final de la Champions, incluso quienes sean incapaces de diferenciar una portería de una canasta:

1.- Thierry Henry. Chico polifacético donde los haya (sobre todo ahora que está recuperado de su estiramiento del ligamento cruzado posterior de la rodilla derecha), el delantero francés lo mismo patea un balón que diseña ropa para Tommy Hilfiger, posa desnudo para una campaña contra el SIDA o afirma que “aunque fuese gay, me interesaría el fútbol”. Pues vale. Aquí lo que interesa es que si Titi marca un gol para el Barça, se desprenda de su camiseta sudada, la arroje a la grada y deje a la vista su tableta de chocolate con leche:

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2.- Víctor Valdés. Es el más chulo mascando chicle, pero ni así consigue acallar los rumores sobre su ‘posible’ homosexualidad. Dice de él la Frikipedia que es “el único portero que prefiere que le metan las pelotas”. Y en pelotas precisamente posó para un reportaje contra la violencia de género en la revista Yo Dona:

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3.- Pep Guardiola. Es el hombre de moda, el entrenador con más morbo de la Liga española, el chico que hace unos años abandonó Barcelona porque se decía que era maricón y bla, bla, bla. Tipo discreto y contenido, si consigue que esta noche el Baça levante su tercera copa de la temporada, es posible que hasta él se descamise (al menos yo, a partir del tercer gin tonic, acostumbro a perder la vergüenza y parte de mi indumentaria).

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PD: Mi buen amigo BorjaMARI estuvo de cumpleaños y yo, como sé que es un goloso, le regalé un slip comestible (con sabor a fresa y chcocolate) para que lo estrenase el sábado con su marido. A cambio me prometió que el lunes daría cuenta de la degustación en este mismo blog. Hoy es miércoles y sigue sin aparecer por aquí, así que temo que el gayumbo estuviese caducado o que él se haya atragantado, indigestado y/o intoxicado. BorjaMARI, si lees este post da señales de vida, por favor.

hug.jpg(…) Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos. Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los ví cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia. Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia (Venecia), pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa. Largas adoslescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad.

La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara. Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.

A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama. Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura. (…)

Ni soy Corín Tellado ni lo pretendo. Tanta sauna me resaca las neuronas y me produce bloqueos creativos, así que para mantener actualizado este blog a veces tengo que robar ideas ajenas. Por eso el post de hoy es un extracto del artículo ‘Amor gay’ de Arturo Pérez-Reverte.

Desde que escribo este blog me siento liberado: ahora tengo coartada para visitar webs de chulazos desde el ordenador del trabajo. “Me estoy documentando”, puedo justificar si alguno de mis jefes me pilla con una dotación del calibre 23 ocupando todo el ancho de pantalla.

Y mi último descubrimiento en armamento es el modelo italiano Alex Marte. A los 17 años ya desfilaba por las pasarelas de Milán, pero ahora, con 23, prefiere anunciar ropa interior o revivir la dolce vita para DNA Magazine, publicación gay de las antípodas. Asegura que cuando realizó este reportaje en un parque público de Roma “muchos papás que paseaban por allí mostraban más interés por mí que sus señoras” (esto lo dijo en inglés, pero yo lo traduzco, que para algo tengo don de lenguas).

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Por si fuera poco, el dios Marte afirma en la misma revista australiana que adora la pizza (le llevaré a cenar a Cambalache), llora cuando escucha ‘Ammarti é L’Immenso Per Me‘, de Eros Ramazzoti (se la cantaré al oído antes de que me haga bajar dos tonos) y practica, siempre que puede, sexo oral en ascensores (¿quién dijo que el de San Pedro no sirve para nada?)