¡QUÉ TE CALLES, POP STAR!
22 Ene 2010
Revuelto está el patio, Maripili. Alguien entró aquí pavoneándose (”voy a conseguir que La Opinión se replantee lo que pasa en este blog”, amenazó) y terminó desplumado como aquel pollo que Andreíta, coño, no se quería comer. Y yo, como buen moderador, me siento en la obligación de apaciguar al personal o de cambiar de tema, al menos, antes de que la gresca vaya a más. Así pues, a otra cosa, mariposa…
Ay, BorjaMARI, ay, te vas de viaje y en tu ausencia RTVE aprovecha para retirar la candidatura de tu admirada Karmele a Eurovisión. “Qué te calles, Pop Star Queen, que este festival no es para ti”, resuena todavía por los pasillos del Pirulí de Madrí. Ni para ella, que con más de 100.000 votos estaba de primera en el ránking con un tema ya editado, ni para el tronao de Chimo Bayo, gurú del sonido tecno (“exta sí, exta no”) que tú tanto bailaste en los 90, y que venía dispuesto a conquistar Oslo saltándose las bases del concurso (su canción tampoco es inédita). Por eso yo, que siempre estoy muy puesto (muy al día, quiero decir), te propongo ahora que impulses la candidatura de La Almeja de la Ría, grupo sevillano que cuando esto escribo (13.15 horas, sabes que me cuesta madrugar) cuenta sólo con 947 votos a favor (frente a los 108.979 de la nueva líder de la lista, una tal Coral Segovia).
Según cuenta su página de MySpace, La Almeja de la Ría es “un extravagante show compuesto por 6 vedettes, 6 camareras, 6 politoxicómanas, 6 copleras, 6 ninfómanas… Un cabaret inspirado en McNamara, en Camela, en Azúcar Moreno, en Teresa Rabal. Un espectáculo dedicado a la poligamia y al placer anal“. Ahí es ná (pero son ell@s quienes se definen así en su web, que nadie me tache a mí de “soez”). Pues con sus eurovisivas Pompas de jabón te dejo, querido BM. Que las disfrutes…
PD.- Ya lo sé. Acabo de pisotear el tema que, antes de escaparte de Coruña, habías reservado para ti, pero estoy seguro de que tú, que normalmente te enrollas como una persiana un estore, encontrarás a tu regreso otro asunto sobre el que ilustrarnos. Así que no te enfades conmigo, amigo BorjaMARI. Muac, muac.


9 Respuestas
2010 Ene 22
A ver, que te ilustro un poco, querido cantón… que de tanta cinta y tanto spinning te está llegando poco aire al cerebro y te despistas. La tal Coral Segovia ha ido ya dos veces a la preselección de eurovisión, y siempre ha quedado segunda, una vez por el chikilicuatre y la otra por Soraya. Claro que a ver quién competía con esos dos sin tener apoyo mediático. Y este año le pasaba lo mismo con la karmele dando el cante (que no cantando, que es cosa muy distinta a lo que ella hacía, mis excusas BorjaMARI). Así que RTVE la ha frenado en seco porque si vas a hacer el longuis, al menos, búscate una ¿canción? original, que para lo que llevaba no hacía falta saber más solfeo que do, re, mí (son tres notas distintas y ya es más de lo que esta señora ouveaba en su single).
Otra de las que se presenta es la última representante española que quedó segunda en un festival de Eurovisión (creo que nos remontamos ya por el año 96, no estoy seguro), Anabel Conde, otra pobre desgraciadita a la que le robaron la victoria -que mucha gente daba por segura en las apuestas preeurovisivas- con la única canción musical que se ha llevado al ESC (Eurovision Song Contest, para que se vea que soy un chico de mundo), y que además luego fue acusada de plagio.
O sea, que este año en eurovisión va a haber tortas entre segundones. Que es una gran putada porque, como cantaban los de ABBA, The winner takes it all.
2010 Ene 23
A ver.
Ante todo, seriedad para lo que seriedad requiere.
Y eurovisión requiere seriedad.
Varias cosas: La primera, lo de que Karmele pueda ser calificada de “mi admirada Karmele” te lo has sacado tú de la manga, sensacionalista y poco contrastado Cantón. ¿Por qué inventas tú que yo admiro a Karmele? El hecho de que esta señora se presente al contest este que tan bien pronuncia Z me toca los cataplines y me parece una falta de respeto y un desvirtuar una cosa que, a muchas personas entre las cuales me encuentro, nos merece un respeto o un buen rollito nostálgico que merece la pena.
He nacido en los primeros 60 (y ligo que te cagas y no ligo más porque no quiero, que tengo marido) y mi infancia transcurrió año tras año con la cita eurovisiva que todos los abriles-mayos, TVE, la mejor y única televisión que los niños de mi generación teníamos en España, traía a nuestra casita. Si tenemos en cuenta que en mi familia había emigración en Inglaterra y en Suiza, y que había tres partes de la misma enfrentadas a las temibles votaciones por mor de que la ventaja debía ser del Reino Unido (Guaiominí, Yunaitedkindom), de Suiza (Suizérlan, La suíss) o de España (Espéin, la Españe), llegaremos a la conclusión de que para mi el evento era algo entrañable. Y lo sigue siendo en mi memoria, independiéntemente de que en la última década ha ido poco a poco bajando en nivel de calidad y en enganche popular. Porque si bien estoy de acuerdo en que como icono gay el festival se ha afianzado en el alma del ambiente rosa, como reflejo televisivo de la idiosincrasia de los diferentes países ante el resto de componentes de una incipiente unión europea, ha claudicado. Porque hay mucha juventud por ahí suelta que no podrá entender jamás que el festival de Eurovisión fué el bálsamo más eficaz para que los españolitos de a pie nos pusieramos chulos ante la Europa que nos anatemizaba y relegaba al más profundo de los ostracismos. Que la victoria de Massiel ante Cliff Richard y su “Congratulations” es un punto de inflexión en la historia de la CEE. Y que Eurovisión nos representaba a los españoles ante el mundo mirando por encima del hombro al denominado generalísimo de los tres ejércitos (Franco Bahamonde, Fco.), lo cual era un consuelo para mucha gente que andaba por la calle y tenía la sensación de que no podía pensar ni respirar en libertad. Eso para la gente que andaba tranquílamente por la calle, porque para la que tenía familiares encarcelados o fusilados, poco consuelo podía suponer que Bélgica (Bélyium, La Belyík) nos diera doce puntos…
En todo caso, sí, Eurovisión me merece más respeto que Karmele Marchante o el Chikilicuatre (individuo este último que debió hacer tanta pasta que jamás volvió a aparecer por medio alguno). Ha tenido momentos gloriosos. Idos a Youtube y teclead “Lulú, Severine, Cigliola Cinquetti, Abba, Massiel, Sergio Dalma, Celine Dión, Cliff Richard, Teach-in, Broterhood of man, Toto Cutugno, Betty Missiego, Vicky Leandros, Anne Maríe David, Izar Cohen and Alpha-bet, Julio Iglesias, Karina, Salomé, France Gall, Mocedades… siempre seguido del sustantivo “eurovisión” (ej: “Severine eurovisión”). Eurovisión ha sido, és y será una pasión para mí.
Y rematando, te diré que te escribo desde los madriles, donde he celebrado esta noche mi quinto aniversario de boda en compañía de los buenos amigos que en la capital tenemos maridito y yo. La crónica, mañana o pasado. Bicos para ti, Cantón, y para Rubén.
2010 Ene 23
Ni Dios se va a creer esto, pero es tan cierto como que A Coruña tiene los peores veranos del mundo occidental civilizado. En 1968 yo vivía en Londres con mi tercer y último amor. Una amiga de mi pareja nos regaló dos invitaciones para asistir al festival de Eurovisión que se celebraba como todo el mundo sabe en el Royal Albert Hall de Londres. Nos tocaron dos butacas justo al lado de John Rowles, el fugaz cantante australiano que arrasaba en el Top of the Tops con la versión inglesa de la canción francesa “je n’aurai pas le temps”. Como mi pareja, a pesar de sus solo 20 añitos, ya era un putón confirmado, se estuvo timando con el cantante hasta lo razonablemente soportable para un español de los de entonces que era yo, le armé un pollo que si no llega a ser por Massiel, que surgió de improvisto en el escenario sencillammente ataviada con un vestido discretito de Courreges, clamando que le cantaba a su madre y a no sé quien más; el caso es que esto me calmó porque, en tanto que español de época, como que el instante me enardeció, y me hizo olvidar los cuernos incipientes que me estaban creciendo. Cuando se terminó el festival, y con la euforia de la noche, se me había casi olvidado el incidente; hasta que John Rowles, otro putón mahorì, adoptó otra estrategia, tirarme los tejos a mi para conseguir a mi amigo; parece ser que conocía bien la naturaleza humana, y sabía que mi cabreo estaba más basado en la envidia que en los celos. En mi largo recorrido he llegado a la conclusión de que la frontera entre esos dos sentimientos es más fina que un papel de fumar. La suite no os la contaré porque ya es del dominio privado. Esta anécdota os puede servir para poder calcular mis trienios.
2010 Ene 23
Gabacho: lo tuyo sí que es GLAMOUR con mayúsculas y no lo nuestro.
2010 Ene 24
Bienvenu Gavache, adoré de recommencer à se voir. Comme tu peux vérifier, aussi le Français plaît à moi.
2010 Ene 24
Desde el inicio de este blog no ha habido un nivelazo como el tuyo, Gabacho. Y el Cantón Oscuro te escribe en francés, que ni el uno coma cero dos por ciento de los que colaboramos en el blog, entiende. Una tonta pretenciosa y punto. Por cierto, que yo en el Facebook tengo una foto en el Royal Albert Hall, en homenaje a Massiel.
Me hago una idea de tus trienios. Y lo que nos gusta tener a gente de esa categoría en el blog. Y QUIERO SABER TODA LA HISTORIA DE AQUEL DIA EN EL ROYAL ALBERT HALL, ¿Nos la escribirás?… jo porfa porfa porfa porfa porfa porfa porfa…
2010 Ene 24
Aissss Borjamari, te enrollas mas que una peonza. Me perdí en la mitad del texto. Pero bueno, no sé si será por que mi mujer se acaba de marchar a Valladolid hace 10mts y me quedé descolocada o que tu texto es un tostón.
Gabacho, tengo una mas que amiga, conocida, que se hace llamar casicuarenta. Yo la llamo 39 aunque sé que los supera.
Me gustó tu historia aunque no sé si creermela. No me danlas cuentas.
Bicos a mis queridos y maravillosos niños.
2010 Ene 24
Por aclamación: Gabacho Presidente de honor del blog. Inexcusable una ponencia del tema que él elija en la próxima reunión.
Apertas
2010 Ene 25
yo tb quiero más información de gabacho. porfiporfiporfiporfiporfiporfiporfi
PD: Rubén, ven a la quedada.