CICLOGÉNESIS GAY
28 Feb 2010
Cinco cosas que descubrí durante el fin de semana:
Uno. Existe un fenómeno meteorológico denominado “ciclogénesis explosiva” que a punto estuvo de arruinar nuestra quedada, pero al final se quedó en nada. ¡Si hasta BorjaMARI levanta más aire cuando se bebe tres copas y se planta en medio de la pista para hacer aspavientos con los brazos al ritmo del Yo soy un tsunami de Karmele!
Dos. El señor Solís no vive en Wisteria Lane, vive aquí en Coruña y es mucho más guapo en persona que en la tele.
Tres. Y hablando de tele, ya sé como pueden solucionar mis amigos de Nuevo Glamour el problema que tienen con su recepctor (que emite las pelis porno en blanco y negro, no en color). Sólo tienen que reajustar el sistema de codificación de señal de su lector de DVD, y ponerlo en PAL y no en NTSC.
Cuatro. Al igual que la dichosa ciclogénesis explosiva, MalaPuta tiene un nombre que soltado así, a bocajarro, acojona, pero después resulta que ni es tan mala, ni es tan puta. Al contrario. Es una persona increíble que se ofreció voluntaria a recogerme, esté donde esté, el día me dejen tirado. Ella ya sabe a lo que me refiero, así que guardo para esa ocasión su número de teléfono.
Y Cinco. Quien sí desata ciclones a su paso es Jerónimo. Fue poner un pie en BackStage y al instante ya tenía a un chaval muy mono (aunque un poco bajito) colgado del cuello, que aquí el que no corre, vuela. ¡Y maricón el último!


