Cualquier mujer debería envidiar un poco a Lourdes, porque no quedan muchas sonrisas sinceras en los días que corren, su filosofía en alguna conversación cerca del río o por las berenjenas rellenas que me preparó ayer para comer.
La primera vez que la conocí estaba en Coruña haciendo cenizas despidiendo a mis amigos entre las hogueras de San Juan, quizás donde empezó mi historia en París saltando una de ellas. Sin embargo la noche, el humo y algún prejuicio no acabaron de hacer migas esa noche.
Es difícil entender, desenredar y llegar al principio de las conexiones en situaciones Erasmus, nunca acabo de comprender como he acabado con esta gente, en el sofá de quien me he despertado, como volví anoche a casa o que hago dormido en un autobús si tuve mala suerte. Y sin saber ni tener ninguna razón exacta empecé a hacerme socio habitual del piso del 5eme desde los días que solamente adornaba la moqueta hasta donde Lourdes y Eugenia consiguieron hacer de veintinueve metros cuadrados mi rincón preferido en París para tomar café a media tarde.
Ahora incluso cuelgan cuadros de las paredes y la chica de Negrita o el paisaje parisino en blanco y negro pueden cotillear conversaciones mas íntimas mientras untamos queso de cabra en panecillos. Podemos coger las bicis y hacer carreras por la cuesta lateral al Pantheon si no nos apetece hablar, o contarnos la vida en las orillas mirándole el culo a Notre Damm para darnos cuenta como va pasando el tiempo, los barcos con turistas y nuestro mejor año.
En dos días cojo un avión para escaparme con mi hermano, un bañador y guitarra a un pueblo con mar al sur del mundo cumpliendo con el acuerdo que hicimos hace un par de años. A la vuelta Lourdes y Eugenia afinarán el oído mejor que nadie haciendo la colada en Mauffetard, porque la confianza ha conseguido que vuelva a casa con los calzoncillos bien doblados.
Me marcho con la conciencia tranquila sabiendo que todavía tenemos tiempo por perder y seguirán tocando jazz en el bar de abajo cuando salga del portal hacia el piso del 5eme.


lourdes said
Diciembre 6 2009 @ 13:26
acabo de descrubir como se ponen los comentarios jeje (q pardaa)
merci beaucoup pour tout!! tu est adorable!! et j’adora te racconter ma vie à la Seine!! jejejejee
un besito!!!