
¿QUÉ SABEMOS DEL CINE ÁRABE?
Al comenzar a redactar las líneas que tienen ante sus ojos este cronista sumó, a la abrumadora y familiar sensación de pánico ante la hoja en blanco, una inquietante duda: ¿qué sabemos del cine árabe? Cada vez más pequeño ante la pantalla del ordenador y al borde del colapso no me quedó más remedio que asumir la certeza de la respuesta: nada. Aunque, finalmente y aferrado a un último hilo de esperanza como un náufrago a los restos de su balsa, pude enfrentarme al desolado paisaje de mi propia ignorancia para concluir con cierto alivio: algo, algo sé. La bendita culpa de que uno haya recorrido la abismal distancia que separa “nada” de “algo”, la tiene un festival de cine que ha conseguido arraigar entre los espectadores compostelanos hasta convertirse en una cita anhelada, no sólo por los más cinéfilos sino, también y sobre todo, por todas aquellas personas que buscan saber algo más sobre el mundo árabe. En su séptima edición, el Festival Internacional de Cine Euro-Árabe AMAL consolida su clara vocación de abrir nuestros ojos a esa forma de estar en el mundo y a esa cultura, a veces tan desconocida como asociada a tópicos equivocados.

Ghaleb Jaber, comisario del festival desde sus comienzos, lo tiene claro: “AMAL sólo tiene sentido en la fidelidad a ese principio de acercar culturas, es su razón de ser y la motivación que nos empuja a mejorar con cada nueva edición”. El cine trasciende así su mera condición de producto de entretenimiento para convertirse en un vehículo universal que, por encima de las barreras idiomáticas, culturales o religiosas, sirva para tender un puente que nos permita franquear esa barrera invisible que, desde hace siglos, perpetúa las diferencias entre dos pueblos separados por algo más que un dios.
Teniendo claro sus objetivos, este festival que en octubre de 2003 empezó siendo un pequeño certamen (en esa primera edición únicamente participaron cuatro largometrajes, dos cortos y un largo documental), ha ido creciendo hasta convertirse en una clara referencia del género, cuando no en la cita más prestigiosa que podemos encontrar actualmente en Europa. Y es que la particular filosofía de AMAL ha conseguido que su propuesta se distancie del que hasta hace poco era el festival de cine árabe más reconocido del continente: el Festival de Rotterdam. En este sentido, todas las películas que se proyectarán en el Teatro Principal de Santiago entre los días 23 y 31 de octubre serán subtituladas y, además, en muchos casos viajarán hasta la capital gallega acompañadas por sus directores, con los que se organizarán mesas redondas y debates improvisados e inspirados por el reciente visionado de sus obras al finalizar el mismo.
En AMAL 09 descubriremos un cine combativo, transgresor y profundamente apegado a la realidad de sus países de procedencia. Son películas de ficción o documentales que retratan los problemas de supervivencia cotidiana, la guerra, las relaciones entre los ciudadanos y el poder religioso, o la vida como inmigrantes en Europa. Y que lo hacen a través del humor, la melancolía o el realismo más crudo, pero siempre afectadas por una ineludible carga de responsabilidad social. Es cine que educa, que se mira hacia dentro para reflejar las ilusiones o frustraciones de toda esa gente que únicamente conocemos por los telediarios. Y que, sobre todo, nos muestra como nos ven ellos, hasta llegar a reconocernos en la misma perplejidad que se dibuja en sus miradas.
Planet of the Arabs (2005) es un cortometraje en el que Jackie Salloum denuncia como la industria de Hollywood ha deshumanizado y demonizado a los árabes. El dato está ahí: “En las más de 1000 películas que incluyen personajes árabes o musulmanes (desde el año 1896 hasta el 2000), 12 ofrecían una imagen positiva, 50 fueron imparciales, y las 900 y pico restantes eran negativas”. Sin duda, el poder desprendernos de parte de toda esa contaminación ideológica, ya es una razón más que suficiente para que una iniciativa como AMAL se antoje imprescindible. Por eso y para que, la próxima vez que alguien nos pregunte qué sabemos del cine árabe, podamos responder con satisfacción: algo, algo sabemos.





Pet said
Octubre 23 2009 @ 12:53
Hola, es viernes y con la que está cayendo me he acordado de su blog Sr. Boñar y de que en el cine no llueve.
En cuanto al cine árabe…
Y ya sin más, un beso para Ud. y para todos los que hayan entrado en su blog a resguardarse un ratito de la lluvia, MUAC.
Foxo said
Octubre 28 2009 @ 14:51
Que sabemos del cine árabe?
Pues lo mismo que de Albania… Capital Tirana y muy poco más…
Saludos a Pet, a parte de a usted, mi apreciado Sr Boñar, ya que hacía tiempo que no nos regalaba con sus comentarios.
Bicossss