
MALAS CALLES
American Gangster es una buena película, nada más. Estamos ante uno de esos filmes que el soberano, preciso e implacable juicio que surge con el paso de los años situará en el digno pero abarrotado y anodino grupo de la clase media. Y seguramente futuros visionados confirmarán esta agorera predicción. Tiene aires y hechuras de cine clásico, pero no tiene alma, entrañas o como quieran llamar a esa mágica y trémula intensidad que palpita en las obras maestras. Nunca llega a agarrarnos por la solapa y a zarandear todas las comisuras que conforman nuestras emociones más íntimas y sedientas. No es Uno de los nuestros (1990), Casino (1995) o Infiltrados (2006), por citar tres obras recientes de gángsteres o mafiosos a las que Martin Scorsese sí logró imprimir esa personal fuerza narrativa y ese brutal y demoledor ritmo que nos revuelve en la butaca y nos recuerda que corre sangre por nuestras venas. Y, por supuesto, tampoco estamos ante El Padrino (1972). Es más, resulta algo irritante y bochornoso que los avispados vendedores del producto hayan decidido publicitar la cinta de Ridley Scott comparándola con la de Coppola, uno de los más elevados y magistrales ejercicios de cinematografía que existen, un clásico indiscutible que cualquier avezado espectador tiene en la cabeza cuando le preguntan por las diez mejores películas de todos los tiempos.

American Gangster nos cuenta la ascensión y caída de Frank Lucas, un traficante de drogas que durante los convulsos años setenta se convirtió en el más boyante y escurridizo suministrador de heroína en Manhattan. Y también, en una línea narrativa que crece en paralelo hasta colisionar en los últimos minutos de metraje, asistimos a pinceladas de otra vida: la del incorruptible agente Richie Roberts. Pero ninguno de los dos protagonistas llega a latir con fuerza en nuestro interior. Lo que vemos es más una rigurosa crónica de aquellos años, estilísticamente ejemplar, eso sí. Estupendos actores y exquisita puesta en escena, pero también personajes estereotipados y distantes. Una buena película, nada más.


EN EL CINE NO LLUEVE » ASALTO AL TREN PELHAM 123 said
Enero 9 2010 @ 18:09
[…] (1982) o Thelma & Louise (1991), incontestables obras maestras firmadas por su hermano Ridley (American Gangster), no tardaría ni medio minuto en destrozarlas, en pasarlas por su picadora y reducirlas a un […]
EN EL CINE NO LLUEVE » ROBIN HOOD said
Mayo 22 2010 @ 3:36
[…] Con la enésima adaptación cinematográfica de las aventuras de Robin Hood, Rydley Scott (American Gangster) ha pretendido dar una vuelta de tuerca al mito para presentarnos al hombre que pudo haberlo […]