Historia de una ida y un regreso
Escrito por Sonia Seijas el Viernes, 4 de diciembre , 2009 a las 14:58
Camino por la calle, corriendo porque como siempre me llega el tiempo justo para llegar a todas partes y, mientras camino me pregunto si realmente merece la pena vivir siempre con tanta prisa para todo. Últimamente, leyendo algunas cosas que han llegado a mis manos he empezado a pensar que tal vez somos demasiado exigentes con la vida que queremos llevar y qué queremos en ella. Caminando voy pensando en por qué trabajo tanto, en por qué cuanto más lo hago parece que lo necesito más y que en realidad un ser humano puede vivir con muchísimo menos de lo que hacemos la mayoría de nosotros. Miro el reloj y me doy cuenta de lo muchísimo que hace que no me dedico una tarde a mí misma, a ver seis películas seguidas o darle un buen tirón a ese montón de libros que se van apilando al lado de mi cama. Pienso en lo poco elástico que es el tiempo y en lo injusto que es con la gente como yo, que duerme poco. Lástima que no se pueda trabajar a las 4 de la mañana igual que a las 4 de la tarde, seguramente sí podría dedicarme más tiempo.
Empieza a llover un poco y los coches apenas paran en los pasos de peatones, todo el mundo tiene prisa, quiere llegar cuanto antes. “¿Para qué?”- pienso- “Si total cuando lleguen tendrán prisa por llegar a otro sitio”. Y por un momento echo muchísimo de menos a mi abuela y a las tardes de niña con mis primos en el medio del campo, sin prisa, sólo por estar, por pasar un buen rato juntos. Somos muchos y doy gracias, porque gracias a ellos he tenido una niñez mejor de la que podría haberme esperado. Gracias a ellos he podido soportar muchas cosas, porque ellos eran finalmente mi refugio, mis amigos incondicionales pasase lo que pasase. Y en ese momento no tenía prisa, no quería que el tiempo fuera más lento como ahora, sólo quería que pasase y que me permitiese ser adulta y poder valerme por mí misma. Poder sentir que lo que me pasase iba a depender de mí y no de nadie más.
Creo que, en algunas cosas, fui una niña algo extraña.
Casi he llegado y, en este trayecto he ido y he vuelto. He ido a algunas sensaciones perdidas y he vuelto a mi realidad diaria. Pero cuando consigo juntarlos a todos por un breve espacio, apenas unas horas y veo en los adultos en los que nos hemos convertido, en ese preciso momento, vuelvo atrás y doy gracias por los recuerdos que dejaron en mí. Que aún ahora siguen sirviéndome para seguir adelante, hasta en un día como hoy en el que sigo corriendo de un lado a otro, sin que mis carreras me lleven realmente a ninguna parte.
(14) Comentarios
Categoría: Palabras más o menos
- Agregar esta entrada a
- Del.icio.us -
- Meneame -
- Digg
Comentario por taki-chan Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 16:55 |
que post mas bonito, nena! y que recuerdos me traen esa foto ^_^ Si que son unos primos maravillosos!
Comentario por taki-chan Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 16:56 |
acabo de ver ese traen… y yo soy la filologa… ains! borra eso! XD
Comentario por Jordi Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 17:42 |
Como pude ver este finde, más que primos, tenéis unos auténticos amigos de los que apoyaros en los malos momentos… y disfrutar de los buenos (con un vaso orujo en una mano y un pincho de tortilla en el otro). Un saludo a todos, que me lo pasé fenomenal. Y dile a María que no beba tanto… XD
Comentario por Eulogio Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 20:52 |
Has ido y has vuelto… y no has ido aquí al lado precisamente, ja, ja.
Buen puente.
Comentario por taki-chan Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 21:27 |
Jordi… jamas, jamas, jamas, jamas le quites el alcohol a alguien de mi familia… y menos si es licor cafe. Creo que aprendiste la leccion ^_^
Comentario por morgana Hecho el Viernes, 4 de diciembre, 2009 a las 23:19 |
Bonita reflexión la de hoy.
Comentario por Mikgz Hecho el Sábado, 5 de diciembre, 2009 a las 10:23 |
Jeje, que curioso que hables tu de prisas… Si siempre fuistes un culo inquieto!!!!
Aun me acuerdo que para quedar contigo había que pedir cita, si no tenías una actividad tenías otra. Si para tomar un café contigo tenía que avisarte una semana antes, jeje.
Bonito post, felicidades.
Comentario por Jordi Hecho el Sábado, 5 de diciembre, 2009 a las 13:21 |
Perdona Patty, yo no le quité el alcohol a nadie. Me parece que fue tu cuñado quien me dió el vaso de alguien… y yo no lo sabía.
Comentario por taki-chan Hecho el Sábado, 5 de diciembre, 2009 a las 15:37 |
claaaaaaaaaaaaaaaaro ;P Lo que cuenta es que te lo bebiste tu ^_^
Comentario por Dwalin Hecho el Sábado, 5 de diciembre, 2009 a las 22:33 |
Bonito post y buena reflexion.
Quizás la falta de tiempo para dedicarlo a nosotros mismos es el precio que pagamos por disfrutar de mil comodidades. La edad industrial lleva a que tienes que repartir el tiempo entre el trabajo, la familia y el descanso personal.
Superados los problemas de subsistencia nos encontramos con que echamos en falta el tiempo necesario para estar con la familia y los amigos.
A veces es incluso necesario forzarse a uno mismo a decir, este tiempo es mi tiempo y voy a dedicarlo a hacer lo que normalmente quiero hacer pero no hago. Como tu dices, ver algunas películas pendientes o leer libros que aunque apetece parece que no encontramos el momento de hacerlo. Pasear al lado del mar, quedarse mirando una calle o un edificio que nos gusta, entrar en una exposición sin estar pensando que la tenemos que ver en media hora porque luego ya quedamos para otra cosa.
Todo esto en el mes de diciembre en el que vamos como locos a todos lados.
A veces lo más agradecido es quedarse sentado en un banco o paseando por las calles pensando únicamente que ese tiempo no es tiempo perdido, es el tiempo que podemos dedicarnos a nosotros mismos sin mil prisas y compromisos, dárnoslo es nuestro privilegio.
Comentario por Sonia Seijas Hecho el Martes, 8 de diciembre, 2009 a las 10:11 |
Cuánta razón Dwalin, aunque como dice Mike, yo siempre he sido de las que no se dan esos lujos, por eso me da que pensar….
Comentario por Íñigo Hecho el Miércoles, 9 de diciembre, 2009 a las 12:52 |
Pues sí cariño, la vida actual nos hace ir corriendo, con prisas, sin tiempo paa mirar dentro de nosotros y ocuparnos de entendernos, de reflexionar. Sin embargo, si lo piensas con calma verás que es una elección particular de cada uno, de las prioridades que establece en su vida. Si las tienes claras y es lo que quieres, encontrarás la forma de disponer de ese tiempo para ti misma. Un besito que te quiero mucho.
Comentario por Manu Hecho el Miércoles, 9 de diciembre, 2009 a las 18:59 |
Preciosa reflexión que da para pensar en lo que nos proponemos y si merece la pena el esfuerzo. Conseguir algo importante cuesta, si no fuera así, sería absurdo.
Por lo menos, doy gracias a que sigas teniendo tiempo y ganas para dejar aquí tus reflexiones, a mi me parece milagroso.
Comentario por Sonia Seijas Hecho el Jueves, 10 de diciembre, 2009 a las 9:46 |
A veces me cuesta, pero solo por leeros merece la pena ![]()
Para prioridades estoy yo, Iñigo, jejeje, otro besito que también sabes que te quiero un montón.
