Y si hablamos de amor…
Escrito por Sonia Seijas el Domingo, 5 de febrero , 2012 a las 14:11
La miró, extrañado, cuando ella le sonrió con aquella expresión condescendiente con la que solía obsequiarle cuando estaba segura de tener la razón en algo y él no. Después de tantos años, ya conocía cada arruga de su expresivo rostro. “No creo que sea amor -le dijo simplemente“. Y luego se quedó callada, mirando a las caras que, durante unos segundos, se veían a través de la vidriera de la cafetería. Parecía como si esperase a que él le contestase algo definitivo, una especie de verdad universal que la desarmase por completo. Sin embargo, permanecía en silencio, por un instante se había quedado sin argumentos y no tenía muy claro cuál se suponía que tenía que ser su siguiente paso con ella. Sólo se atrevió a decir un breve “¿Por qué?“. Y entonces, ella empezó a hablar:
-”No creas que es que dude de tus sentimientos, simplemente no creo en ese concepto que todos parecéis tener del amor. Sé que puede sonar extraño pero no puedo entender que puedas decir que amas a alguien sin haber pasado por las dificultades de la vida. Sí creo que puedes querer a alguien, hay muchas maneras de hacerlo, incluso desear a alguien con todas tus fuerzas, la pasión es algo que nos arrastra sin que podamos detenerlo, pero hace mucho que la vida me enseñó que el concepto de amor romántico normalmente no tiene nada que ver con la realidad a la que nos enfrentamos. Creo, más bien, en la necesidades: la necesidad de cercanía, de sentirse necesitado, de saber que cuando te sientes perdido hay una mano que alguien te tenderá para encontrar el camino de nuevo y, sobre todo la necesidad de contacto humano, que nos hace sentir por un instante que no vamos a irnos solos cuando todo termine. Todos necesitamos que alguien nos haga sentir de vez en cuando que estamos vivos, que nos recuerde que nuestros sentidos pueden llevarnos al éxtasis infinito en apenas un par de segundos. Creo, sinceramente, que si no soy yo, aunque ahora pienses lo contrario, será cualquier otra. Tenemos tendencia a pensar que te enamoras porque alguien superior lo decide así, cuando en realidad estamos en todo momento buscando la aprobación de otro ser humano, buscamos en la mirada de otro aquello que creemos que nos hará sentir especial. Y no es cierto. No necesitas que nadie te haga sentir que lo que haces está bien, ni que eres especial en algo, en realidad tan sólo necesitas sentirlo tú mismo. Supongo que la mayoría de las relaciones fracasan por esto, están tan enfrascados buscando las proyecciones de sí mismo en la persona que tienen al lado, buscando una mirada de asentimiento, que se olvidan de que lo que nos hace especiales y únicos está dentro de nosotros y de nadie más. Culpan a quien tienen delante de no proyectarlo, de no sentirlo lo suficiente y lo acusan de no amarlos, cuando en realidad, el que debe enseñarlo es uno mismo. Por eso no creo que alguien a quien apenas llegas a conocer en unos meses pueda decir un “te amo” y sentirlo realmente. Cuando es así, lo que queda patente es la necesidad inmediata de un “Y yo” para no sentir esa soledad que nos carcome por dentro. Puedes decirle a alguien que te gusta, que te apetecería intentar ver en qué puede acabar una relación, pero eso requiere trabajo y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo. La mayoría, prefiere lo inmediato y la apatía, que finalmente rompe los sueños de romanticismo y solo crea personas tristes y solitarias. Yo creo que el amor sólo puede verse a través de los años, de la vida y sólo cuando realmente eres capaz de apostarlo todo y enseñar todo lo que tienes dentro.“
Él la miraba en silencio, mientras cada una de las palabras iban surgiendo de su boca. Ella miraba a la calle mientras hablaba, como si pretendiera crear una barrera invisible entre ellos, de vez en cuando le lanzaba una mirada furtiva y él le sonreía y asentía. No podía dejar de pensar cuál era la razón de tanto escepticismo, ni quién podía haber sido el causante. Ahora, que ella había hecho una especie de pausa dramática, bebiendo un par de sorbos del café que los separaba, se sintió preparado para contestar.
-”Y, sin embargo, aquí estamos, hablando de amor. Sólo porque me gusta verme reflejado en tus ojos, que me hacen ver cosas de mi mismo que ni siquiera yo puedo ver. Porque sólo con caminar a tu lado me hace olvidarme de todos lo que me preocupa y ni siquiera necesito contarte nada. Porque soy capaz de hacer el tonto una tarde entera sólo para ver una sonrisa tuya y porque, definitivamente, creo que todo eso que dices es sólo una excusa para no arriesgarte, que, al fin y al cabo es de lo que estamos hablando. Realmente el amor no es algo maravilloso que surge por arte de magia, el amor es un riesgo, como una lotería, que puedes estar jugando toda la vida sin tocarte, o vislumbrar pequeños pellizcos que te hacen sentir cosquillas en el estómago. Y a veces, sólo a veces, te toca el premio gordo y puedes disfrutarlo siempre.“
(7) Comentarios
Categoría: Historias de folletín,Palabras más o menos
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Comentario por volvoreta Hecho el Domingo, 5 de febrero, 2012 a las 21:09 |
precioso .Así es el amor . Biquiños
Comentario por Morgana Hecho el Domingo, 5 de febrero, 2012 a las 22:35 |
Muy bonito, es una tierna lectura.
Comentario por Íñigo Hecho el Lunes, 6 de febrero, 2012 a las 0:47 |
Es genial!. Curiosamente, diría que ninguno y los dos tienen razón.
Has logrado sorprenderme.
;p
Comentario por Sonia Seijas Hecho el Martes, 7 de febrero, 2012 a las 8:50 |
Eso mismo pensaba mientras lo escribía, realmente en estas cuestiones, casi siempre tienes y no tienes razón….
Comentario por loli Hecho el Martes, 7 de febrero, 2012 a las 10:02 |
PRECIOSO BIKOS
Comentario por Silvia Hecho el Miércoles, 8 de febrero, 2012 a las 12:26 |
Bonita reflexión sobre la complejidad de las relaciones… Mi receta: ¡ayuno y abstinencia!
Besos prima, nunca dejes de escribir!
Comentario por Paula Hecho el Miércoles, 8 de febrero, 2012 a las 12:26 |
Soni, es precioso !