Una breve historia personal: Hace años celebramos una cena de antiguas compañeras de clase, y una de ellas quiso darnos una sorpresa y encargó una tarta con un mensaje especial para celebrar tan feliz ocasión. Pero en la pastelería debían de estar un poco despistados, porque cuando el delicioso postre llegó a la mesa nos encontramos con que la palabra reencuentro había sido sustituida por la mucho más personal e insustituible recuentro. Desde entonces, todas nuestras cenas se han convertido en recuentros, claro.
Y no, no me estoy volviendo como la abuelita Cebolleta, es que acabo de descubrir el blog Cake Wrecks, que se dedica a recopilar fotos de tartas, digamos, poco habituales. Aquí hay unas cuantas que demuestran que la falta de ortografía de la nuestra no la hacía única, es más, ¡ni siquiera especialmente original!
La que acompaña a estas letras es un ejemplo de cómo en algunos establecimientos no tienen problema en reciclar las tartas de cumpleaños personalizadas que los clientes no van a recoger, pero también tenemos ejemplos de cómo destrozar el espíritu navideño con un solo pastel o de cómo inspirarse en una cebra y arruinar una decoración en principio sencilla.
Pero no sólo recoge desastres, también hay algunas que están realmente bien: especialmente para los fans de Nintendo, aquí tenéis un montón de tartas de boda de Super Mario; y para los fans de Lenin… ¡al final de este post, una magdalena con su momia!
Mis entregas de premios favoritos son las de los
Mientras los famosos se pasan la vida acudiendo a los juzgados para defender su intimidad (ojo: los famosos de verdad, no los famosillos de medio pelo; ésos harían cualquier cosa por pasarse media hora sentados en algunos programas de sobremesa), el ser humano de a pie se dedica a compartir su vida por Internet. Blogs, twitters, myspaces, facebooks, youtubes…
A ver si recuerdo esta noticia la próxima vez que me queje de la telebasura en televisión:
¡Ah, Internet! Sirve para buscar recetas de cocina, para saber qué tiempo va a hacer mañana en Shangai y para ganar dinero, bien a espuertas, bien poquito a poquito. Hace tiempo Alex Tew decidió que para pagarse sus estudios iba a vender los píxeles de su página web para publicidad por un dólar cada uno. Un precio razonable. La web se llama
Normalmente soy una persona bastante civilizada con el tema de la alimentación, pero desde que empezaron las fiestas estoy descontrolada: polvorones por docenas, carnes y asados día sí y día también, cenitas navideñas con toda la gente que conozco… y en este momento estoy terminando la ¿segunda? ¿tercera? Bueno, he perdido la cuenta, pero me sale la rosca de Reyes por las orejas. Y claro, leo esta noticia y me siento fatal:
Queridos Reyes Magos:
Mis propósitos para este año son:
