Archive for Noviembre, 2008

El libro en la era industrial

Creación, diseño y producción de librosCreación, diseño y producción de libros

HASLAM, Andrew

Blume, 2007

Siempre existirá la encuadernación artística, el facsímil exquisito o la obra gráfica para bibliófilos, el libro raro que persigue el bibliómano. Sin embargo, como ha pasado en los últimos trescientos años con casi todo lo que nos rodea, desde la alimentación hasta la música, desde la vajilla hasta la ropa, también en el mundo del libro lo artesano ha quedado sepultado por lo industrial y el volumen creado con esmero ha sido atropellado por el producto montado en serie.

El valor de Creación, diseño y producción de libros reside en su habilidad para mostrarnos el trabajo que se hace en las editoriales para convertir cualquier original en un libro capaz de satisfacer las exigencias del lector. Esta obra, amena, sencilla y clara como pocas, recorre los diversos procesos que constituyen el trasfondo de todo proyecto editorial, si bien no hallaremos aquí una descripción de la empresa editorial ni de los entresijos de su dirección estratégica, sino un detallado recorrido por el diseño de cubiertas y contracubiertas, la elección de la tipografía, la maquetación de la página, el uso de elementos gráficos, el tratamiento del color, la impresión, el papel…

Haslam aclara conceptos y explica minuciosamente todos los pormenores de la producción de libros. Las ilustraciones que acompañan a sus análisis y comentarios contribuyen, además, a dar luz sobre los aspectos técnicos más complejos o que nos resultan menos familiares. En definitiva, este libro sobre los libros en la era industrial resulta muy recomendable para quienes los amamos y queremos conocer mejor lo que hay detrás de cada “pájaro de papel”.

Published in: Reseñas | on Noviembre 23rd, 2008 | No Comments »

El editor y su ombligo

Herralde
Por orden alfabético. Escritores, editores y amigos

Herralde, Jorge

Anagrama (2006)

Tengo la costumbre de dejarme llevar por las recomendaciones lectoras. A veces las busco fuera de mi entorno conocido, en lo que podríamos llamar gurús: autores, críticos varios y, últimamente, hasta editores. Supongo que por eso mismo, me sedujo la idea de atacar este libro de Jorge Herralde que me encontré huérfano en la biblioteca, en uno de esos carros de devoluciones a punto de retornar a su estantería tras el hospedaje de un lector–estreno.

Herralde es, posiblemente, uno de los más importantes editores vivos en lengua castellana, creó Anagrama en 1969 y ha hecho de ella una referencia lectora en narrativa y ensayo principalmente.

Nosotros, mísera masa lectora, tendemos a imaginarnos a los y las editores/as como lectores–censores, el filtro que decide qué obras merecen llegar al público, pero… ¡pásmense! también saben escribir. Sin ir más lejos, éste es el cuarto libro que publica el señor Herralde, los tres anteriores en otras editoriales ajenas a la suya, y parece que por fin ha conseguido publicarse a sí mismo, nada menos que en la colección “Biblioteca de la memoria” rodeado de sesudas biografías de Nabokov, Duras, Proust o Joyce.

El engendro que nos ocupa está compuesto de una miscelánea (más bien refrito) de escritos varios del señor editor (artículos de prensa, participaciones en mesas redondas, presentaciones de libros, homenajes…) pegados en el libro con el único arbitrario criterio universalmente aceptado (no habría otra forma de encajarlos sino): el orden alfabético, que tan originalmente da título al volumen.

Con nula autocrítica, el señor Herralde se muestra encantado de haberse conocido y de todos los autores y autoras que ha publicado en su editorial (de los otros suponemos que menos, porque ni los menciona). No resulta sorprendente leer como la mayoría de ellos son de copa en mano, trago fácil y buena dosis de egolatría, ante las que supongo que el editor tendrá que empatizar de alguna manera. También glosa, quizá estos sean los momentos más interesantes, a varios colegas de profesión a los que homenajea: Jesús Aguirre, Paco Porrúa, Jaume Vallcorba….

En definitiva, un libro solo válido para anotar alguna referencia lectora en forma de título o autor/a (de Anagrama, por supuesto) o para disfrutar con las numerosas fotografías de saraos varios y posados en grupo en diversas fiestas de presentación que ilustran sus páginas.

Published in: Ensayo, España, Reseñas | on Noviembre 18th, 2008 | 3 Comments »

El hombre de Luxemburgo

foto-de-arnaldo-calveyra.jpgPoesía reunida

CALVEYRA, Arnaldo

Adriana Hidalgo Editora, 2008

Acaba de aparecer en España por parte del magnífico sello editorial argentino Adriana Hidalgo uno de esos tomos que merecen una reseña. Prácticamente desconocido en nuestro país, el escritor argentino afincado en París Arnaldo Calveyra recoge en un solo volumen toda su obra poética hasta el momento. Ahí están desde su ya lejano Cartas para que la alegría de 1959, hasta el más reciente Diario de Eleusis de 2006 publicado por este mismo sello editorial. En todo este recorrido nos encontramos con varias señas de identidad constantes que hacen de Calveyra una voz sólida y homogénea en el panorama poético latinoamericano: la poesía en prosa como territorio de búsqueda, la contemplación como participación, la yuxtaposición de mundos, eras y paisajes en una misma voz. Con mayor precisión lo señala Daniel Samoilovich en el prólogo significativamente titulado Arnaldo Calveyra: El mundo como biografía, donde dice así: «Yo estoy allá y no estoy allá, rápidamente estoy acá”, dice Arnaldo Calveyra en una entrevista: es casi su divisa, una divisa que explica un movimiento que no es sólo geográfico –del “allá” de su barrio parisino al paisaje y los ríos del “acá”-, sino también lingüístico, de la lengua de Francia, el país en que vive hace casi cincuenta años, a los matices más delicados del habla argentina.
Si tuviera que destacar del conjunto de su obra algunos títulos, sin duda me quedaría con El hombre del Luxemburgo y Diario del fumigador de guardia, porque ambos textos condensan, a mi modo de ver, la mirada del poeta desde una gran precisión y contundencia literaria. Leer a Calveyra es moverse en un terreno de incertidumbre, sincopado, donde la ausencia de lo no dicho dice tanto como lo nombrado precariamente, metido en un mundo a veces irreal a veces figurativo que traspasa los límites de la cotidianedidad, como si “lo real” fuera un objeto poroso, agujereado. La palabra de Calveyra restituye al lenguaje su capacidad de horadar el sentido literal (y en superficie) de la palabra.
Y aprovechando que nos encontramos ante un autor argentino, queremos desde esta reseña dar la bienvenida a un nuevo colaborador de Pájaros de papel también argentino. Durante los próximos meses, comenzará a participar en este blog literario reseñando obras y autores del otro lado del océano Gabriel Vommaro, narrador argentino que ha publicado hasta la fecha el libro Nuestra distancia. 2003. Editorial Simurg. Premio Fondo Nacional de las Artes 2002; así como diversos relatos como por ejemplo El imbécil del Foliz para la antología La joven guardia (Editorial Norma). Seguro que con su participación estos pájaros llegarán más lejos y nos acercarán a nuevas costas literarias.

Published in: Argentina, Poesía | on Noviembre 10th, 2008 | No Comments »

El silencio de la afasia y la nada

J.M.G. Le Clézio. El atestadoEl atestado

LE CLÉZIO, Jean-Marie Gustave

Cátedra, 1994

En 1963, con sólo veintitrés años, J.M.G. Le Clézio publica su primera novela, El atestado, y gana el Premio Renaudot. Con el existencialismo de Albert Camus, el absurdo de Samuel Beckett y la línea de experimentación formal reivindicada por los autores del Noveau roman de contexto, Le Clézio compone una obra a la vez luminosa y terrible donde el permanente deambular de su protagonista, Adam Pollo, se encuentra condenado al silencio de la afasia y la nada, entre el misticismo y la locura, frenta a la ataraxia y la autodestrucción.

La anécdota y la digresión se funden, y el mundo exterior, a caballo entre una casa abandonada y una población costera asfixiada por el verano, se va desdibujando progresivamente. Lo que realmente sucede es lo que pasa por la mente de Adam Pollo, un nuevo Adán en plenos años 60 en un mundo desarraigado y sin referentes bajo la amenaza de la aniquilación nuclear total.

El narrador, entre omnisciente, testigo y notario, enfoca y desenfoca el peregrinaje en busca de sentido de un personaje que no sabe de dónde viene y aún menos hacia dónde va. Sólo es tangible el testimonio de sus palabras: las que registra en su cuaderno de notas o arroja a otros seres humanos. La inclusión de cartas, ecos de canciones y recortes de prensa acerca la novela al collage y nos conduce al misterio de una realidad fragmentaria y fascinante. Se trata, en definitiva, de un “proceso a la palabra”, como algún crítico ha subrayado evocando el título original en francés (Le procés-verbal).

Hará cuatro años que intenté leer por primera vez El atestado, pero mi impaciencia venció sobre su concepción densa y divagatoria. Ahora, con algo más de calma y pese a algunas reticencias sobre el primer cuarto de la novela, he acabado sucumbiendo a la belleza de su fluir hipnótico e inquietante. Páginas admirables como la visita al zoo, la persecución de un perro solitario, el enfrentamiento a vida o muerte contra una rata o la visión de un ahogado en la playa bien merecían una segunda oportunidad.

J.M.G. Le Clézio es el Premio Nobel de Literatura de 2008.

Published in: Francia, Narrativa, Novela, Reseñas | on Noviembre 7th, 2008 | No Comments »

¿Quién es Daniel Sada?

sada.jpgEl periodista y escritor mexicano Daniel Sada es el ganador del Premio Herralde 2008. Dejo aquí tres apuntes sobre él, para ubicarlo:

¿Quién es?

Lo que cuentan hoy de él

Una intervención reciente ante jóvenes escritores

Published in: Noticias | on Noviembre 3rd, 2008 | No Comments »