Archive for Diciembre, 2008

Una de aventuras

barcopiratadibujo1.jpgLa semana pasada volví a leer “La isla del tesoro”, de Robert L. Stevenson. Es todo un clásico de la novela de aventuras del siglo XIX, al mismo nivel que uno de los libros de aventuras más grandes que he leído en mi juventud: “Los tres mosqueteros” y su continuación, “Veinte años después”. Junto a Stevenson y Alejandro Dumas, cabe citar a Rudyard Kipling, Edgar Rice Burroughs., Julio Verne, Emilio Salgari, Jack London y Fenimore Cooper.

Estos autores me hicieron pasar grandes ratos cuando me introducía en sus páginas y hacía aquello que nos decían para incentivarnos a leer: poneos en la situación del personaje. Así, di la vuelta al mundo en ochenta días, viajé por las islas orientales con Sandokán, luché contra indios defendiendo a los últimos mohicanos o fui a buscar un  tesoro en una isla perdida. 

Más de un siglo después, estos autores se han convertido en clásicos, si bien en su época muchos de ellos conseguían publicar sus novelas por entregas, como los folletines. Ése fue el caso de Dumas y Verne, por poner un ejemplo.  

Me gustaría compartir una reflexión y preguntarles: ¿qué autores y qué aventuras recuerdan de sus libros de juventud? ¿Qué novelas y aventuras siguen ahora los jóvenes? El ciclo de Tolkien ha marcado una impronta brutal (que a mí también me fascinó en su momento, pero que su excesiva comercialización me ha agotado). ¿Será el camino literario a seguir? ¿Será la pauta de Alatriste la otra opción? ¿O tal vez la del best-seller como el del recientemente fallecido Michael Crichton? Hoy arrasan entre los jóvenes historias vampirescas como “Crepúsculo”. ¿Está el género de aventuras necesitado del terror o la intriga de este tipo? ¿Se considerarán estas obras como clásicos dentro de cien años?

Published in: Invitaciones | on Diciembre 26th, 2008 | 3 Comments »

Más que un festín, una redención

Isak DinesenEl festín de Babette

DINESEN, Isak

Nórdica Libros, 2006

Cada vez que una familia o un grupo de compañeros o amigos se reúne para comer se produce un milagro. Esas personas no sólo comparten un rato agradable, también disfrutan de los mismos alimentos. De ahí el valor simbólico de la Eucaristía, un “banquete pascual” en el que los cristianos reviven la Última Cena y el “sacrificio” de Cristo haciendo de la comunión un acto de renovación de la gracia.

Karen Blixen, baronesa de Rungstedlund, más conocida como Isak Dinesen (1885-1962), sienta a la misma mesa de El festín de Babette a quienes hacen de la renuncia al mundo su esperanza de vida y a quienes procuran disfrutar de cada instante en la tierra. Tanto unos como otros “temblamos antes de hacer nuestra elección en la vida; y después de haberla hecho, seguimos temblando por temor a haberla hecho mal”.

Estamos en un diminuto pueblecito noruego al pie de una montaña y a la orilla de un fiordo. Viven allí Martine y Philippa, dos hermanas cuya piedad protestante perpetúa la memoria de su padre ya desaparecido, fundador de una secta religiosa que rechaza todos los placeres. Entonces llega Babette, una communarde que huye de París, a la que las hermanas acogen como cocinera. Cuando se celebra el centenario del nacimiento del padre, Babette tiene la oportunidad de preparar una cena francesa ante las suspicacias de la comunidad.

Pero no importarán las miserias del pasado, la incertidumbre ante el futuro, los recelos de quienes parecen diferentes, porque “la gracia no exige nada de nosotros, sino que la esperemos con confianza y la reconozcamos con gratitud. La gracia no impone condiciones y no distingue a ninguno de nosotros en particular; la gracia nos acoge a todos en su pecho y proclama la amnistía general”.

Gracias a la prosa acendrada y precisa de Isak Dinesen, nos transportamos a un mundo atemporal de gran potencia simbólica. El festín de Babette es un delicioso relato sobre la redención cuya sencillez argumental desvela sutilmente su profundidad espiritual y la universalidad de su planteamiento.

Acompañan a este libro, editado con cariño y esmero por Nórdica Libros, las sobrias y maravillosas ilustraciones de Noemí Villamuza.

Un detalle para los amantes del cine: en 1988 se estrenó Babettes gaestebud, una película dirigida por Gabriel Axel sobre el relato de Dinesen que se llevó importantes premios.

Published in: Cuentos, Narrativa, Reseñas | on Diciembre 26th, 2008 | No Comments »

Viaje al ojo de otra mirada

Viaje al ojo de un caballo.

JIMÉNEZ ARIAS, Carlos

Artemisa ediciones, 2007

La literatura española está plagada de personajes, de complejas reconstrucciones psicosociales que dan cuenta de tiempos históricos pasados y presentes. Muchos de los argumentos más reconocibles se trenzan a partir de las contradicciones de los hombres, inscritos en la precariedad de la vida ciudadana, campesina, obrera, o bien como fuerzas impulsoras desde la imaginación que acceden a otras esferas humanas en una suerte de rizoma antropocéntrico. Ya digo, si echamos un vistazo a los últimos cincuenta años nos daremos cuenta que nuestros fenotipos narrativos han centrado sus esfuerzos en el desvelamiento de las complejidades de la subjetividad y sus circunstancias históricas, relegando a un segundo plano esa suerte de mirada hacia el paisaje, no tanto como contenedor de la historia humana, sino como entidad en sí misma, con su propio recorrido y aliento. Carlos Jiménez Arribas tiene la rara cualidad de viajar desde esa mirada. No estamos ante un escritor que rastrea el lado humano en las cosas, sino el de un perseguidor del lado natural en las cosas humanas. Su mirada cifra los esfuerzos en el entorno, en el devenir biológico, en “lo otro” que no es “los otros”, sino todo aquello donde el hombre habita y es uno acaso igual de precario que un regato, un meandro o un caballo. Quien busque entre las páginas de Carlos Jiménez Arribas a un nuevo Petrarca ascendiendo el “monte venturoso” desde donde, más que escudriñar el paisaje exterior, reconocer las laderas del paisaje interior, se equivoca, eligió mal libro. Porque “Viaje al ojo de un caballo” guarda una relación directa con su título, se trata, a diferencia de la mirada más o menos mayoritaria en la narrativa española, de acceder a la realidad vista a través de los ojos de la naturaleza, donde lo humano es tan accesorio o necesario como pueden serlo una manada de lobos, un atardecer en la estepa mongola o el tenebrismo de los abedules en la distancia oscura de una montaña. En este libro el personaje es el entorno donde convive el hombre, el escritor, durante veinte días y donde las numerosas reflexiones filosóficas se arpegian con la propia identidad del espacio ecológico, en un mismo magma de vida exudado por una prosa minuciosa, deliberadamente desatada de las convenciones literarias, puesta al servicio del entorno que refleja y canta. Quizá por ello, podríamos reconocer en la prosa de Carlos Jiménez Arribas una auténtica voluntad de paisajismo literario que se conecta con esa tradición anglosajona (Thoreau, por ejemplo) preocupada por aprehender la realidad del mundo animal y vegetal como lo que son, realidades tan propias y sustantivas como pueden serlo la del hombre y su mundo. Viaje, a fin de cuentas, pero viaje al ojo de otra mirada distinta.

Published in: España, Narrativa, Novela, Reseñas | on Diciembre 20th, 2008 | No Comments »

Una novela demasiado actual

johnsteinbeck.jpg

Las uvas de la ira

STEINBECK, John

He necesitado varios días para poder escribir esta reseña después de haber terminado el libro. Sin duda alguna, “Las uvas de la ira” es una muestra nítida de cuándo la literatura puede ser visionaria y, tal vez, cómo la historia a veces se repite. El escenario es Estados Unidos en los años treinta, la Gran Depresión. Miles de agricultores del interior emigran en busca de un trabajo. Una parte de ellos irán a California, como los Joad, la familia protagonista.

El relato de Steinbeck es estremecedor, porque talla un realismo social de gran altura y al mismo tiempo no duda en hacer una dura denuncia de las consecuencias de la Gran Depresión en los ciudadanos que menos tenían. Pero, sin duda, estremece más porque el asunto tiene actualidad. Los Joad se quedan sin nada, porque llegó un momento en que no pudieron hacer frente a la hipoteca sobre su tierra, el paro masivo era aprovechado por los empresarios agrarios para hundir los salarios, los pequeños agricultores estaban sometidos al dictado de las cadenas de distribución que imponían sus precios, los californianos despreciaban a los emigrantes… ¿es 1930 ó 2008? Fueron varias veces las que sentí un dejà vú ante las descripciones de Steinbeck.

La estructura del libro refuerza el mensaje: Steinbeck alterna un capítulo en el que cuenta las andanzas de los Joad con otro en el que hace una panorámica de la situación del momento, de los miles de Joad que había en Estados Unidos en ese momento. Como libro de realismo social, no trata grandes acontecimientos, sino cuenta el día a día, detalles, diálogos, pequeñas cosas que construyen el mundo y la forma que tienen los protagonistas de mirarlo.

Años después, en los cincuenta, una generación de escritores se dedicó a escribir novelas de realismo social en España. He leído varias y debo decir que me han decepcionado y aburrido. Es complicado conseguir una intensidad en un relato de realismo con fondo político-social fijándose en pequeñas cosas y que vaya más allá del discurso propagandístico. Steinbeck, a mi juicio, lo consigue.

Por último, para hacerse una aproximación a la crudeza que trasmite Steinbeck, extraigo una cita de un diálogo entre dos californianos que ven cómo llegan okies, como llaman despectivamente a los emigrantes estadounidenses del interior :

“Esos condenados okies no tienen cabeza ni sentimientos. Noo son humanos. Un ser humano no podría vivir como ellos. Un ser humano no podría soportar tanta mugre ni tantas desgracias. No valen mucho más que los gorilas”.

Sustituyan okies por panchitos o moros y póngalo en boca de algunos españoles… igual esta novela tiene demasiada actualidad.

Published in: Reseñas | on Diciembre 16th, 2008 | 2 Comments »

La literatura entre la historia natural y el bestiario

Manual de literatura Manual de literatura para caníbales

REIG, Rafael

Debate, 2006

¿Qué es Manual de literatura para caníbales? ¿Una novela? ¿Un ensayo? ¿Un libro de texto? Al menos una cosa está clara: Rafael Reig atropella las fronteras entre los géneros y nos brinda una inteligente, corrosiva e irreverente visión de los últimos doscientos años de nuestra literatura, desde el Romanticismo hasta los callejones sin salida de la literatura actual.

Tres líneas paralelas recorren este artefacto: la novela de ficción de la saga Belinchón, estirpe de epígonos de todos los movimientos literarios, cuyo último vástago hace las veces de narrador, entremezclada con la historia real, pero deformada, de los principales nombres del canon literario; el ensayo sobre el papel de los escritores y las clases sociales en el auge y caída de los “ismos”; y una invitación al lector a reflexionar por sí mismo mediante la propuesta de los ejercicios prácticos y actividades de profundización habituales en todo manual para estudiantes.

Resulta paradójico que una obra tan inclasificable como Manual de literatura para caníbales esboce un intento de clasificación de autores y movimientos inspirado en las taxonomías zoológicas: nunca ha estado tan cerca la literatura de la historia natural o, incluso, del bestiario. De ahí la ironía que provoca el contraste entre nuestros conocimientos y experiencias lectoras y la visión ácida y desgarbada de Reig, que no duda en incluirse a sí mismo en las páginas dedicadas a nuestra época. ¿Quién, que “estudie” este “manual”, podrá evitar a partir de ahora pensar en los ornitorrincos cuando lea a Espronceda o en los albatros cuando recite a Darío o en las anacondas cuando quede deslumbrado por García Márquez?

Sin embargo, el afán desmitificador de Reig va más allá del divertido humorismo y reivindica la función dinamitadora de la gran literatura: “A Cervantes le salvó ese magnífico portazo que dio y con el que hizo saltar los goznes de la Historia de la Literatura. Ese es el mensaje que envía a través del tiempo a todos los escritores: Dad un buen portazo y abrid la ventana de par en par, compañeros, que así no vais a ninguna parte. Atreveos a escribir a puerta cerrada, sin oír esas voces en el pasillo, pero con la ventana abierta a la vida”.

Published in: Ensayo, España, Humor, Narrativa, Novela, Reseñas | on Diciembre 8th, 2008 | 2 Comments »