Archive for Marzo, 2009

La complicidad de lo extraño

lopezluacesateneodemadrid.jpgLa virgen de la noche

LÓPEZ-LUACES, Marta

Sial/narrativa. 2009.

El cuento parece vivir un momento vigoroso. A la ingente labor editorial desplegada por algunos sellos (pienso en Páginas de Espuma o Lengua de trapo, por ejemplo), debemos añadirle el regreso (¿alguna vez se marcharon?) de muchos escritores que, de nuevo, encuentran en el relato la enfermedad expresiva ideal para atravesar esta realidad sincopada en la que vivimos.

La autora coruñesa (afincada desde hace años en Estados Unidos) Marta López-Luaces nos entrega en este volumen cinco relatos desconcertantes que, a mi juicio, beben de tradiciones muchas veces ignoradas por nuestra mejor literatura. Tratemos de radiografiar con brevedad alguna parcela de su universo. De acuerdo con su propia condición de ínsula extraña entre varios mundos (el del país natal, España, el de la tradición cultural europea, el de la sociedad de acogida, Norteamérica, el de las conexiones latinoamericanas gracias a su intensa y viajera labor académica, territorios todos ellos intensamente dibujados en su obra poética anterior, destacando, entre otros, Distancia y destierros de 1998 o Las lenguas del viajero de 2005) la autora coruñesa teje un recinto mítico (el barrio imaginario neoyorquino de Saint Nicholas) donde suceden las historias recogidas en este libro. Nos encontramos ante un paisaje donde conviven la temperatura de la realidad y la evanescencia de la imaginación. Un intersticio donde se cuestionan los límites sofocantes de la racionalidad, para dar paso a un conjunto de presencias misteriosas que entran y salen de las vidas de cada ciudadano. En cierta medida esta mixtura responde a una de las señas de identidad de nuestra tan cacareada globalización: el de la contigüidad de fronteras y límites. Recogiendo la mejor estela de la narrativa latinoamericana y también de nuestro mejor modernismo (Valle Inclán), Marta López-Luaces nos coloca delante de personajes y situaciones que parecen debilitar la verosimilitud de lo acontecido, de modo que lo ambiguo, lo abstracto, lo elíptico, cobra tanto valor como aquello que se narra en la consciencia. Por medio de sus cuatro personajes femeninos Nadie, Asumpta, Soledad, Brunilda,y una pléyade de referencias mítico-religiosas (la Kábala, la Biblia, el Zohar, el Popol-Vuh), el lector se va enmarañando en diversos acontecimientos que entrecruzan la cotidianeidad y el misterio, la ausencia y la presencia, la conjetura y el análisis, hasta sumirse en una enredadera de la cual sólo se puede salir mediante la propia reconstrucción del relato. Ahora bien, para salir de esa trampa ya no sirve la razón dualizadora, cartesiana, sino aquella que sepa armarse con la veladura de lo incierto, lo fragmentario. Saint Nicholas puede ser tan tangible como cualquier otro barrio del mundo, pero en su latido, entre sus calles plagadas de emigrantes latinos y judíos, en el seno de sus grupos ciudadanos provocadores de rumores, las categorías obstinadamente afincadas por el pensamiento occidental se contraen y hacen porosas, como si de un queso gruyer se tratara. Lo explica de manera precisa Diego Martínez Torrón en el prólogo del libro: La Virgen de la noche (…) es un intento de encontrar en el delirio que subyace al límite del pensamiento, la complicidad en un lector que dé sentido a este texto extraño. Ser lector de estos cuentos supone atreverse a participar activamente de su reconstrucción, abrirse a todo aquello que minuciosamente es enterrado en nuestra conciencia por considerarlo inaplicable, inviable. En definitiva, estar dispuesto a convivir con la complicidad de lo extraño.

Published in: Cuentos, España, Narrativa, Reseñas | on Marzo 24th, 2009 | No Comments »

Clara en cuatro pasos descarnados

Clara versión LempickaLa ciudad en invierno

NAVARRO, Elvira

Caballo de Troya, 2007

Nabokov hace tiempo que no está. Quedan sus obras, eso sí; pero su Lolita no conoció el siglo XXI. Hoy podría llamarse Clara, la protagonista de este libro, una niña de 12 años que no tiene nada de inocente, que despojada de poesía se enfrenta al mundo real viviendo y haciendo vivir conflicto, goce, abuso, huida, pérdida o violencia. En definitiva, una Lolita mucho menos sugerente y más directa, con una actitud que cuadra más con estos tiempos.

En cuatro movimientos, secos y sin concesiones cualquier resto de candidez infantil que pudiéramos asociar a una niña tan joven, queda borrado de la faz de sus páginas. No necesita más su autora. Con un estilo certero, deliberadamente impersonal, aunque a veces pueda parecer distante y frío, se retratan con crudeza cuatro vivísimas experiencias que formarán parte del aprendizaje de Clara. No hay, pues, sitio para ñoñerías o ingenuidades.

El núcleo de la obra lo forman dos relatos poderosísimos. En ambos Clara se enfrenta cara a cara con la vida adulta, la violencia y el sexo iniciático. En “Cabeza de huevo”, acaso el mejor del libro, como verdugo y ejecutora de un inocente juego de consecuencias imprevisibles. En “La Ciudad en invierno”, que da el título general a la obra, como víctima inmersa en el invierno posterior a la agresión que nos será contada desde la ciudad. En ambas narraciones, la autora dosifica la progresión de contenido hábilmente y logra así trasladar al otro lado del papel, la misma tensión, placer, amnesia y confusión que siente la protagonista.

Abren y cierran el fuego dos historias más breves y de tono menor que enmarcan ese núcleo más crudo e impactante del que hablamos antes. “Expiación” actúa a modo de entrada, presentando a Clara y confrontándola con algunos familiares adultos que la rodean. “Amor”, en cambio es el cierre del libro y enseña la salida de nuestra protagonista, que camina errante y sola por la ciudad huyendo de su primer y fugaz novio, por el que siente un rechazo irracional.

Al cerrar sus páginas el libro confirma lo que se sospechaba y flota en el ambiente: fuera de los nombres y voces de siempre, de los premios rimbombantes, de los y las hiperpromocionados de discurso hueco y literatura impulsada por maquinarias mediáticas, hay vida. Jóvenes escritores y escritoras con estilo propio que, afortunada aunque aún escasamente, tienen sitio en sellos editoriales alternativos o independientes. Elvira Navarro es una de las más prometedoras y con 31 años sabe recorrer caminos abruptos y espinosos con pasos descarnados y firmes, mirando con distancia y precisión estas historias de Clara, a las que dota de un andamiaje  narrativo muy elaborado.

Published in: Cuentos, España, Narrativa, Reseñas | on Marzo 18th, 2009 | No Comments »

Una mirada desde dentro de nosotros mismos

Kjell AskildsenDesde ahora te acompañaré a casa

ASKILDSEN, Kjell

Lengua de trapo, 2008

Hay pocos momentos más felices que el placer inesperado de descubrir a un gran escritor. El noruego Kjell Askildsen (1929-) pasa por ser uno de los maestros del relato contemporáneo, y la antología Desde ahora te acompañaré a casa lo demuestra sin lugar a dudas. En una esclarecedora entrevista concedida a Babelia, Askildsen señalaba que “el mundo está consignado en los relatos. […] Escribo sobre nuestra época, sobre el espíritu de esta época”. Esto quiere decir que la realidad es la materia prima de su narrativa, pero también que su ficción consigue hacer de la realidad algo más real todavía.

Asistimos a un despojamiento de todo lo accesorio: la máxima densidad forjada con la mayor concisión. Por un lado, el argumento se reduce al mínimo posible de la anécdota; por otro, lo que no se dice suele ser lo que más significa. La verdad de esta ficción, lo que la hace tan real, está precisamente en los huecos que debe llenar el lector con su interpretación. “Si el texto va a resultar merecedor de ser leído, es la forma la que lo hace merecedor de ser leído”, dice Askildsen.

Y esta forma nos conduce a un mundo desolado, de emociones latentes, pero gélidas, con los personajes al borde del abismo, literal y metafóricamente, como en Canícula, un desasosegante relato sobre el fin de la infancia, el nihilismo y el miedo al futuro. La adolescencia y el amor parecen temas recurrentes en esta narrativa, como en la inocencia de Desde ahora te acompañaré a casa o en Crías de gaviota, quizá el mejor relato de la selección, de potente simbolismo. En Nada por nada, El significado y Todo como antes, sin embargo, aparecen parejas al límite, acosadas por el autoengaño y la incomunicación. También encontramos, finalmente, profundos textos sobre las difíciles relaciones entre padres e hijos, como Encuentro y La noche de Mardon.

En el fondo, la literatura de Askildsen es una literatura de la mirada. Así, en Final del verano y Una lechera de tiempo, que exploran una concepción de la mirada como intrusión en la intimidad. Por eso estos relatos tienen tanta fuerza: nos están mirando desde dentro de nosotros mismos.

Published in: Cuentos, Narrativa, Reseñas | on Marzo 13th, 2009 | No Comments »

Cuando alguien deja de sentirse en su país…

img001.gifGeschichte eines Deutschen

HAFFNER, Sebastian

DTV, 2002

Es bien conocido que Hitler llegó al poder en Alemania de forma democrática y que impuso una dictadura utilizando los propios resortes de la Constitución deWeimar. No obstante, me cabían siempre dudas: ¿Por qué la otra mitad de los alemanes, socialdemócratas y comunistas, no se rebelaron? Una profesora de alemán me dio una explicación: los nazis actuaron de una manera inmediata, rapidísima, brutal y no dieron tiempo a ninguna reacción.

El periodista Sebastian Haffner nos acerca a estos hechos con unas descripciones crudas y brutales en estas memorias que abarcan el periodo de 1914 a 1933, que han sido publicadas en España por la editorial Destino (Historia de un alemán. Memorias: 1914-1933, traducción de Belén Santana). Hay partes del texto que impresionan. Haffner cuenta cómo en marzo de 1933 un grupo de niños les saludaron a él y su novia al grito de “Juda verrecke” (algo así como “al infierno con los judíos”) o cómo un amigo suyo, cercano al partido nazi, le amenazó con denunciarle a las SS por sus comentarios en defensa de la democracia y los judíos.

Haffner cuenta, a lo largo de tres partes, cómo los alemanes entraron en un proceso de locura y alejamiento de todo el pensamiento individual por el sometimiento al grupo. Muestra las huellas del origen, en la I Guerra Mundial que perdieron sin ser invadidos, en el asesinato del ministro judío Rathenau. Muestra sus brutales consecuencias, como la angustia de los judíos cuyos comercios fueron boicoteados por ley desde abril de 1933 o el asesinato y confinamiento masivos de opositores nazis. Fue inmediato, rapidísimo. Y muestra cómo Haffner entra en un proceso de extrañamiento, de alejamiento psicológico de su país, que concluirá después en un alejamiento físico al exiliarse en Gran Bretaña.

Por eso, las descripciones de Haffner son tan intensas, ya que el libro lo escribió en 1939, pero no vio la luz hasta principios de este siglo. Las memorias, inconclusas, dejan un amargo sabor a angustia, porque muestra la debilidad del individuo ante un Estado alienante y una masa alienada.

Published in: Ensayo | on Marzo 8th, 2009 | 1 Comment »

Los mimbres y el cesto

Cesto-pabellonLas fronteras invisibles

GARCÍA RUBIO, Manuel

Lengua de trapo, 2005

Con buenos mimbres quizá interese hacer un cesto grande y sólido; pero a veces no sale. Precisamente eso ocurre con la sexta novela de Manuel García Rubio, un autor de origen uruguayo afincado en Asturias. “Las fronteras invisibles” es una breve y ágil narración que se centra en dos temas con posibilidades: el despertar del amor y el choque entre clases sociales; pero a la que le falla la ejecución.

No le faltan escenarios interesantes: una modesta cafetería que reúne a personas de toda clase y condición y un amplio piso de una familia de clase alta (ambos situados en Madrid). Tampoco un tiempo que, aunque algo manido, enmarque el relato: esos indeterminados años 80 que, en este caso, no acaban de envolver ni a la acción ni a los personajes y que podrían ser muy útiles para entender las circunstancias de la trama.

Con todo, lo mejor son los personajes. El autor convierte a Enrique Acevedo en narrador en primera persona, testigo y protagonista a la vez. A partir de un encuentro fortuito con una amiga de juventud comenzará a recordar los sucesos acaecidos hace veinte años en su círculo familiar y amistoso más cercano, cuando era un recién licenciado en Derecho que preparaba oposiciones para juez. Así, a modo de flash–back, se nos presenta un boceto de personaje doliente, descontento con su acomodada situación en el presente, aunque no sepamos bien cuáles son las causas que le empujan a ese estado de ánimo. Mucho más atractiva y mejor perfilada, está la figura del coprotagonista, Gonzalo Colmenar, un personaje con muchas posibilidades narrativas que trabaja como profesor particular en casa de la familia Acevedo, un hombre tan interesante como desencantado, poseedor de tanta sabiduría como dosis de amargura existencial.

Las breves escenas se articulan en 20 capítulos que aprovechan la elipsis y reducen la acción a momentos puntuales llevándonos así a un final tan convulso como poco aprovechado, que, abruptamente, cierra el relato. El problema es la sensación de falta de desarrollo de una interesante trama que gravita en toda la novela y que deja demasiados frentes abiertos que se cierran sin profundizar en los temas planteados. Con más amplitud y aprovechando más el fascinante personaje de Gonzalo Colmenar, la trama tendría más fondo y permitiría hacer un retrato más eficaz de los personajes y sus circunstancias, acercándonos así más a la historia.

Al final, lo que podría haber sido una novela de aprendizaje bien anclada en el tiempo y las circunstancias de los personajes, se queda en una narración demasiado breve con momentos de tesis, pinceladas de novela negra y sentimentalismo amargo. La lástima es que con lo que cuesta encontrar buen mimbre, al final no salga un cesto bien redondo y profundo.

Published in: España, Narrativa, Novela, Reseñas | on Marzo 5th, 2009 | No Comments »