Archive for Mayo, 2009

Desarraigo y Nápoles

Anna Maria ORTESEEl mar no baña Nápoles

ORTESE, Anna Maria

Minúscula, 2008

Cuando en 1953 Anna Maria Ortese se alejaba de Nápoles, sabía que aquella separación era definitiva. Había llegado allí poco después del estallido de la segunda guerra mundial y tras doce años dejaba atrás lo que para ella era “una ciudad verdaderamente excepcional en la que todas las cosas: el bien y el mal, la salud y la enfermedad, la felicidad más exaltada y el dolor más agudo… todas eran igualmente estrechas, confusas y abigarradas”.

Largamente gestada, la herida vio la luz en forma de libro, un acerado retrato que muta del cuento literario a una íntima crónica intelectual en cinco movimientos. No gustó a sus colegas y amigos escritores. Ortese fotografiaba la posguerra en la urbe napolitana con relatos crudos y reveladores que eran capaces de tomar la forma de un sainete cruel (“Unas gafas”), de una inmersión en el alma de una mujer que sostiene a su familia a costa de sus deseos (“Interior familiar”), de una fotografía en una sala de espera antes de que los más pobres vendan el metal precioso (“Oro en Forcella”) o una visita al inframundo que habita en un enorme edificio abandonado donde vive el lumpen de la sociedad (“La ciudad involuntaria”). Más ofensivo les resultó el final del libro a sus compañeros intelectuales, que la acusaron de anti–napolitana, pues el quinto relato, titulado “El silencio de la razón”, es un retrato de ellos mismos, un grupo intelectual de izquierda con vocación europeísta y ánimo renovador que editó la revista “Sud” (1945–1947).

Una obra que supera el neorrealismo italiano con un cruce de caminos entre el relato corto, la crónica periodística y el libro de viajes y en el que, página a página, se revela una autora atormentada por la visión auténtica de una Nápoles descarnada y neurótica, lo que tiene mucho de proyección de su propio desarraigo y de una dolorosa revelación urbana e íntima a la vez.

La muy cuidada edición de Minúscula proporciona el perfecto marco para conocer la obra gracias a los breves pero reveladores prólogos y epílogos a la edición, escritos por la propia autora. También la inclusión de expresiones de italiano napolitano (recogidas en su correspondiente glosario) logra mantener la frescura de las partes dialogadas en esta historia del desencuentro entre una mujer y una ciudad, entre las que late el amor y el rechazo, la fascinación y el desengaño de lo real insoportable.

Published in: Cuentos, Italia, Narrativa, Reseñas, Sin categoría | on Mayo 28th, 2009 | No Comments »

La memoria incómoda

antonio-anson.jpg

Llamando a las puertas del cielo

ANSÓN, Antonio

Artemisa ediciones, 2007.

Aprovechamos la reciente aparición de la última novela del aragonés Antonio Ansón, “El arte de la fuga” (en Eclipsados, Zaragoza), para recuperar su anterior libro y detenernos en él. Con el fin de concentrar la mirada en uno de los aspectos que hacen valiosa y necesaria la lectura de este libro, me adelanto varios pasos y anticipo que, más allá de lo que a continuación expondré, nos encontramos ante un ejemplo acendrado de buena literatura, de estilo directo, eficaz, coherente con la materia literaria que aborda, así como una obra que sabe amalgamar tiempo histórico y tiempo personal dentro de su arquitectura narrativa. El argumento es simple: un recorrido más o menos subjetivo por las entrañas de un pueblo español imaginario (Valcorza) desde las postrimerías del franquismo hasta bien entrados los años de engorde de los 80 y 90. En resumen, una esquirla de memoria colectiva. Ahora bien, si sólo esbozáramos esto, poco o nada harían atractiva esta novela pues son muchos los autores que, utilizando estrategias variopintas, se han adentrado por esta senda. Sin embargo, este libro es diferente. Este libro, entre las muchas cualidades que atesora, muestra una especial sabiduría a la hora del manejo del tiempo. Me explicaré. Allá por 1937, en su ensayo “Las formas del tiempo y del cronotopo en la novela”, el ruso Batjin postuló que la primera función del “cronotopo” (entralazamiento del tiempo y el espacio en una única dimensión) era figurativa: concretar, dar imagen y encarnar. Esta idea de entrelazamiento, que él supo desenterrar de manera detallada en la obra “Gargantúa y Pantagruel” de Rabelais, configuraba lo que denominó “tiempo folklórico”, entendiendo por tal aquel que remite a las sociedades agrícolas o pre-capitalistas. Las características de este tiempo “folklórico” son su carácter colectivo, su vinculación a las labores de la cotidianeidad y el campo, al crecimiento productivo de los seres humanos, su no separación de la tierra y de la naturaleza, su carácter unitario y cíclico. En definitiva, un tiempo que no se desdobla y separa de la particularidad del hombre, sino que se imbrica e incrusta en la propia naturaleza del hombre. “Tiempo antropológico” que denominan los científicos sociales. Pues bien, Antonio Ansón, con mano exquisita, ha sabido captar y poner en movimiento ese “tiempo folklórico” de la España tardofranquista, convirtiendo Valcorza en un “cronotopo” ejemplar. La voz del narrador (que no desvelaré pues aquí radica, creo, uno de los hallazgos del libro) se articula en hilacha capaz de unir el tiempo (la transición política) y el espacio (el ámbito rural) en un mismo cuerpo proyectado como un todo, imposible de desgajar ni descomponer en partes. Porque uno de los efectos de la pretendida modernidad y postmodernidad a la que nuestro país tuvo que montarse de manera precipitada implicó, entre otros muchos pagos, esa descomposición, ese mismo desgajamiento. Valcorza nos devuelve de forma magistral lo unitario que hay en la realidad sociocultural, de modo que no es posible barrer de un plumazo las estructuras de poder, de representación, simbólicas, de intrahistoria, como si fueran incómodos restos de una historia olvidada. Desde este prisma nuestra cacareada y casi siempre impoluta “Transición” ofrece unos tonos más ocres, desdibujados, donde la continuidad de ciertos fantasmas se hace mucho más presente que en la historia oficial. Por eso este libro, este cronotopo, trata de la versión incómoda del cuento de Caperucita. Una versión manchada, literariamente inscrita en los nervios del cuerpo social, que nos pone delante las continuidades de una sombra alimentada durante cuarenta años y que, a pesar de la agitada pátina de modernidad institucional, todavía se guarece entre nosotros y sale.

Published in: España, Narrativa, Novela, Reseñas | on Mayo 21st, 2009 | No Comments »

Un grito colectivo

enrique-falcon.jpgLa Marcha de 150.000.000

FALCÓN, Enrique

Editorial Eclipsados, 2009

Nos encontramos ante uno de los acontecimientos poéticos del año en nuestro país. Después de 15 años de escritura ininterrumpida, después de varias publicaciones mutiladas y parciales, “La Marcha de los 150.000.000” del poeta valenciano Enrique Falcón acaba de ver la luz en la arriesgada editorial zaragozana Eclipsados. No se trata de un libro al uso: 267 páginas, 5 prólogos (Jorge Riechmann, Antonio Orihuela, Eduardo Milán, Eduardo Moga y Miguel Casado, ahí es nada), 5 secciones poéticas (El saqueo, Los otros pobladores, Para los que aún viven, La caída de Dios, Canción de E) y más de 5.000 versos. Un río. Un canto épico en tiempos de crisis y negrura. Porque si algo tiene este libro es ese pulso civil, demiúrgico, activamente simbólico, capaz de transmutar en voz consuetudinaria los “sentires” particulares. En éste canto están las voces de millones de personas que sobreviven y luchan contra la injusticia diariamente en cada rincón del planeta, pero también está el asombro, la subjetividad, el buceo personal e intransferible que cada ser humano ocultamos bajo el rostro. Enrique Falcón sabe conectar el “lado de acá” (el yo) y el “lado de allá” (el nosotros), en una mixtura llena de historia, de acontecimientos socio-políticos, de intensidad poética, de “razones, furias y alucinaciones” como diría el recientemente fallecido J.G. Ballard. Con una dicción surrealizante y un ritmo sincopado, este poeta arma una arquitectura literaria que funciona como carne, carne herida y puesta en grito a través de una marcha que se proyecta como metáfora de todos. Créanme, no estamos ante un poemario político tradicional. No busquen en él dogmas ni comunicación directa. Lo que encontrarán se llama emoción, lirismo hasta el extremo, tensión de la palabra puesta al límite y llevada hasta las últimas consecuencias de su capacidad semiótica y semántica. Rigor de poeta al servicio de la tribu. Por eso “La Marcha de los 150.000.000” funciona como una presencia de todos, pero que no olvida la intimidad del sujeto, pues en ella, cada particularidad cobra protagonismo y se levanta como una esquirla singular de un río más ancho que se llama especie o mundo o, simplemente, “nosotros”. Enrique Falcón con este libro consolida su papel de compañero, camarada (como a él le gusta decir) de la vida, en un insobornable grito participado que no oculta sus pasiones y sabe ponerlas en juego a través del juego de los versos. Sin duda es una obra grande. Un poema necesario. Un texto que ya no es de Enrique Falcón, sino de todos los lectores que lo hemos hecho nuestro, convirtiéndolo en una especie de conquista grupal necesaria para estos tiempos de impostura. Felicitémonos por ello.

Published in: España, Poesía, Reseñas | on Mayo 17th, 2009 | 1 Comment »

Redescubrimiento y reivindicación del género fantástico

La realidad ocultaLa realidad oculta: cuentos fantásticos españoles del siglo XX

Menoscuarto, 2008

¿Qué tienen en común Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Rosa Chacel, Max Aub, Juan Benet, Cristina Fernández Cubas, Javier Marías o José María Merino? La respuesta, por sencilla, no es menos reveladora: todos ellos han escrito alguna vez relatos fantásticos y, de un modo u otro, pueden ser considerados herederos de una tradición que cuenta entre sus miembros a Edgar Allan Poe, Guy de Maupassant, Henry James, Franz Kafka o Julio Cortázar. En efecto, cualquiera de ellos suscribiría lo que dice el narrador de La casa de la cruz, cuento de Emilio Carrere incluido en la antología La realidad oculta: cuentos fantásticos españoles del siglo XX: “un poeta debe creer en lo increíble”.

David Roas y Ana Casas, responsables de esta edición, explican, en un prólogo iluminador e imprescindible, que “la selección de cuentos que hemos realizado descansa sobre una definición de lo fantástico que considera como tales aquellos textos que, ambientados en un mundo cotidiano semejante al del lector, presentan fenómenos, situaciones imposibles que plantean una transgresión de lo real”. Además, “la irrupción del fenómeno imposible provoca el extrañamiento de la realidad, que deja de ser familiar y se convierte en algo incomprensible y, como tal, amenazador”.

Visiones, dobles, espectros, sueños que se hacen realidad, leyes físicas abolidas, mundos paralelos, metaficción… son elementos que pueblan las páginas de este libro, que puede ser entendido como un redescubrimiento y reivindicación del género fantástico en la literatura española. Es comprensible que autores todavía con un pie en el siglo XIX, como Pío Baroja o Ramón María del Valle-Inclán, escriban cuentos de este tipo, así como tampoco nos resulta tan extraño que lo hagan Miguel Sawa o Emilio Carrere, y ni siquiera nos sorprende, si seguimos sus trayectorias, que Javier Marías o Juan José Millás se hayan adentrado en este género. En cambio, resulta especialmente interesante comprobar cómo en la literatura de postguerra, en un periodo donde el realismo más prosaico campaba a sus anchas, también había hueco para lo inexplicable y turbador, que inspiró a autores como Luis Romero, Francisco García Pavón o Alonso Zamora Vicente.

Published in: Cuentos, España, Reseñas | on Mayo 10th, 2009 | No Comments »

El invierno tras Woodstock

Postales inviernoPostales de invierno

BEATTIE, Ann

Libros del Asteroide, 2008

Llama la atención que esta sea la primera vez que se traduce esta estimable novela al castellano. Nos encontramos ante el debut literario de Ann Beattie, una joven autora que aún no tenía 30 años cuando en 1976 publicó en EEUU esta novela–retrato de una generación. En su momento cosechó elogiosas críticas y fue comparada incluso con “El guardián entre el centeno”, además de resultar el inicio de una sólida trayectoria narrativa poco conocida en nuestro país.

“Postales de invierno”, relata dos crudos meses invernales de 1975 en la anodina vida de Charles, su protagonista, dominados por el frío en una ciudad de la costa este norteamericana. La narración viene además envuelta en su propia banda sonora, pues está sembrada de referencias a canciones y grupos musicales de los sesenta y primeros setenta, como Beatles, Rolling Stones, una Janis Joplin con el cadáver aún tibio y un Bob Dylan a punto de sacar un disco que todos los personajes esperan con esperanza mesiánica para tiempos de desencanto. También la historia está salpicada de películas, anécdotas de política norteamericana; en definitiva, referencias a un pasado reciente que se sabe que no volverá, a un universo reducido teñido de una desesperanza que retrata un tiempo que ya se ha ido.

El diálogo toma la palabra desde el inicio y en un comienzo “in media res” entramos directamente a una reunión de casi todos los personajes; tranquilos, hablaremos por teléfono con los que no puedan acudir en persona, no en vano esta es quizá una de las novelas con más diálogos telefónicos que se han escrito.

Definitivamente desencantados, con 27 años de edad, Charles y su mejor amigo Sam, forman parte de una generación perdida, con anhelos pero sin ganas de luchar porque saben que las ideas que aprendieron ya no valen para los nuevos tiempos. Quedó atrás el hippismo ilusorio y se perdieron los mensajes que guiaron su juventud aplastados por el día a día. Mientras tanto y para consolarse, Charles se debate entre ir a la universidad o emigrar a las Bermudas, sabiendo que jamás hará ninguna de las dos cosas. Lo cierto es que su único objetivo es recuperar a Laura, la mujer a la que ama, y para ello sí que tratará de ponerse en marcha a trompicones.

La realidad paralela del protagonista se hace patente a través del flujo de conciencia; así sus propios pensamientos construidos con recuerdos mitificados que se enroscan en una espiral obsesiva de inacción (más bien de paroxismo melancólico) se alternan con conversaciones con su entorno más cercano.

Y poco a poco como rama llevada por la corriente inexorable de un río, transcurre la existencia superflua de Charles en un trabajo aburrido, con débiles y distantes lazos familiares e incapaz de tomar decisiones más allá de la compra del día en el supermercado. Las carencias afectivas y la inseguridad minan a unos personajes que están todos a la deriva, en tránsito hacia ningún lugar.

Una novela generacional repleta de diálogo y aún más llena de pequeños y entrañables detalles que jalonan las vidas de estos inadaptados paralizados. Definitivamente los 70 eran bastante más deprimentes que los 60, más aún en aquel primer invierno tras Woodstock.

Published in: Sin categoría | on Mayo 4th, 2009 | No Comments »

Libros bajo demanda en cinco minutos

Quien conoce Londres sabe que Charing Cross Road es el parque de atracciones por excelencia de los amantes de los libros. Debe de ser, sin duda, una de las calles con más librerías por metro cuadrado del mundo, con la virtud añadida de que allí se reúnen desde librerías de viejo repletas de polvorientos volúmenes hasta modernas tiendas que en sus escaparates exhiben las últimas y lustrosas novedades. Pues bien, en Charing Cross Road se encuentra la librería de la editorial Blackwell, una de las más importantes del mundo, que acaba de instalar la Espresso Book Machine (EBM), un artilugio que permite producir libros bajo demanda del cliente en apenas cinco minutos

El diario El País se hacía eco, hace unos días, de la noticia publicada al respecto en The Guardian. No obstante, lo cierto es que no se trata de una gran exclusiva, ya que la Espresso Book Machine, patentada y comercializada por On Demand Books, lleva unos pocos años en funcionamiento desde que empezara en versión beta en la Bibliotheca Alexandrina y se montara en algunas universidades de Estados Unidos y Canadá. La importancia de la iniciativa de Blackwell es que posee una amplia red de librerías y ya ha anunciado que instalará la EBM en todas ellas.

Lo interesante de esta máquina es que parece apuntar en la dirección contraria de una tendencia que en este mismo blog venimos debatiendo desde hace tiempo: la supuesta amenaza del libro electrónico sobre el tradicional libro en papel. En efecto, la fuente de un libro impreso bajo demanda será siempre un original digital, pero este tipo de artilugios demuestra que la publicación en papel tiene asegurado el futuro.

Desde luego, se trata de ediciones sencillas, en rústica, sin concesiones al lujo, pero hay que tener en cuenta que la finalidad de la impresión bajo demanda no es la de producir libros para bibliófilos. Su gran aportación es acercar al lector a todos los libros, a todos los autores, a todas las temáticas, del presente o del pasado, disponibles o no en el mercado. Si la EBM u otras máquinas similares terminaran triunfando, asistiríamos a una revolución en la literatura, la divulgación científica, las bibliotecas y la industria editorial.

Published in: Noticias | on Mayo 1st, 2009 | No Comments »