Veneno por licor süave

veneno.pngVeneno

METER, Peer y YELIN, Barbara

Sins Entido, 2011

“Beber veneno por licor süave, olvidar el provecho, amar el daño”. De Lope de Vega a Gesche Gottfried: 200 años de diferencia y 1700 kilómetros; esto es lo que separa al “Monstruo de la Naturaleza” del “Ángel caído de Bremen”. Por lo demás no tienen mucho más en común. Volvamos a lo que nos ocupa: la historia de esta mujer de 43 años que dio de “beber veneno por licor süave” a sus vecinos, familiares y amigos, se difundió por toda Europa por su particular crueldad y su macabro saldo de víctimas y afectados. Así pues, el argumento de este cómic, con guión voluntariamente lacónico y estética oscura, tiene un carácter totalmente histórico: el juicio, condena y ejecución de Gesche Gottfried por el envenenamiento y asesinato múltiple entre 1813 y 1827 de 15 personas de su entorno más cercano: esposos, vecinos e incluso sus propios hijos. Además otras 19 personas resultaron también afectadas por la letal combinación de matarratas y comida, que la asesina brindaba a sus víctimas.

Con una estética adecuada y deliberadamente oscura, los dibujos al carboncillo logran su propósito de sordidez e insertan eficazmente a los protagonistas en la ciudad de Bremen, donde sucede toda la acción. Utiliza Veneno una estructura clásica basada en un largo flash-back, que narra la historia a partir del regreso casual, 50 años después, de una escritora inglesa (única concesión a la ficción) que conoció el caso y presenció la ejecución pública de la Gottfried durante un viaje de juventud por Europa. El retorno a Bremen le hará recordar su dura estancia en la ciudad y su evocación de unas jornadas en las que conoció a los protagonistas de la investigación: el juez, el abogado y el confesor del caso. Un trío de hombres que proyectan las sombras y fantasmas del caso Gottfried, un crimen múltiple escalofriante protagonizado por alguien con un claro trastorno psíquico que la convierte de mujer ejemplar, atenta con sus vecinos y protectora de su familia, en una envenenadora silenciosa, fría y calculadora.

Dentro de un oscuro siglo XIX, la enfermedad mental, la superstición, el morbo o la falsa moral giran en torno a una crónica negra alimentada por procedimientos judiciales inquisitoriales que dan de comer a una sociedad burguesa hipócrita y paralizada por la brutalidad de los crímenes. La desenvoltura y eficacia del resultado final solo puede explicarse por el talento y conocimiento del tándem creador. Al mando del guión se encuentra Peer Meter, profundo conocedor del caso que ha trabajado con criterio histórico en los documentos originales y monografías que se publicaron al respecto durante la época. A las ilustraciones, la joven y brillante Barbara Yelin que, carboncillo y lápiz en mano, consigue una inteligente integración de fondos urbanos y trazos algo esquemáticos con un notable manejo de la perspectiva y de los escenarios de la acción. Con apariencia de boceto trabajado y oscuro, la imagen se funde con diálogos y acotaciones escasas plasmadas en una original rotulación y tipografía. La buena edición y el interesante epílogo histórico y documental sobre el caso, resultan estupendos, aunque en el debe quedan, sin embargo, esporádicos errores orto-tipográficos como tildes sin poner y una selección del vocabulario mejorable, que empañan ligeramente el continente de este veneno suave y letal.

Published in: ALEMANIA, Cómic, Reseñas | on Febrero 11th, 2012 |

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